22/8/16

Suicidiutopía


¿Para qué soñar con lo que nunca será? 
No soy lo que parezco. Lo que ves son solo máscaras. Lo que ocultan esas máscaras, ni siquiera yo lo sé. Tampoco te aconsejo que intentes descubrirlo. 
Todavía hay mucho dolor bajo mi piel. He aprendido a torear a mis demonios, pero esta es mi guerra, es mi infierno y no voy a arrastrar a nadie más a él. No condenaré a nadie más a cargar con el peso de mi cruz. 
Así que no lo hagas. No te asomes a mis ojos, no te acomodes en mis brazos, no eches raíces en mi piel. Que no te engañe mi sonrisa. Soy feliz, de verdad que lo soy. Pero por dentro sigo deshecha. Estoy rota, y si me tocas te puedes cortar. Sólo yo misma soy inmune a mi veneno, no quieras arriesgarte a probarlo.
Huye, aléjate, escapa mientras estés a tiempo y no te acerques más. Cuando se lleva por dentro un infierno, es imposible hacer feliz a nadie.

2 comentarios:

  1. Debo decir que me siento algo identificada con tu texto, aunque uno por fuera se hace el fuerte pero si bajamos la guardia sabemos que todo eso es una farsa y que los sentimientos los tenemos a flor de piel.

    Te dejo un saludo enorme :)

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  2. Compartir tu dolor no es arrastrar a nadie a tu abismo, es dejar que alguien te de la mano para que no te sientas sola. Y te aseguro que ese alguien se sentirá honrado de acompañarte. No lo rechaces.

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