30/5/16

La sutileza de las casualidades que no lo son

Para cuando llegues aquí, habrás descubierto gran parte de lo que llevo bajo la piel. Habrás confirmado o desmentido teorías, se habrán caído la mayoría de mis máscaras. Habrás conocido mis aristas y mis grietas, habrás descifrado mis muchos silencios.
Soy mucho más. No sé si mejor o peor, simplemente sé que soy mucho más que lo que haya escrito en los últimos seis años. Soy un montón de miedos, de ilusiones, de sueños, de dudas, de incongruencias y de contradicciones constantes. Estoy hecha, como todos los demás, de trocitos de historias.
Hace tiempo que dejé de creer en las casualidades. Nuestros caminos se han cruzado con sutileza, pero estoy convencida de que no ha sido por azar. Gracias por permitirme compartir algunas líneas de nuestras historias.

-A mi bruja de los abrazos milagrosos :) 

16/5/16

Día 347


De repente despiertas sin previo aviso, como el volcán que todos creían dormido. Te despiertas sacudiendo la calma, reavivando las cenizas, vomitando destrucción. Me quemas por dentro, pero tiemblo de frío. Extraño tus besos que solían calentarme en las noches más heladas, tus caricias que hacían respirar a mi piel. 
Pero no. Esta noche no invocaré a los ríos rojos, no abriré mis venas para ti, no habrá lágrimas ni cristales rotos. 
Ya no te necesito para respirar.

13/5/16

Sos gigante


Sos un corazón gigante encerrado en un cuerpo chiquito. Sos fuerte, no sé si a base de golpes o de voluntad, o si ya venía escrito en tus genes, pero sin duda sos una de las personas más fuertes que conozco. 
Sos cariño. Tenés cariño en las manos, en la voz y en la mirada. Repartís cariño a todos y nunca se te acaba. 
Sos sabiduría que crece con el tiempo, y sos energía que rejuvenece con los años. 
Sos única. Gracias por ser lo que sos.

6/5/16

Blue skies from pain


Sigues aquí.
No sé cómo te las apañas, pero sigues aquí.
Te he visto en todos los atardeceres de abril, en el olor a primavera que flota por las calles del pueblo, en las estrellas que cuelgan del cielo en las noches infinitas.
Te he adivinado en las estrofas de tantas canciones, en las páginas de tantos libros, en los versos de tantos poemas...
Te he escuchado en las risas de los niños, en el murmullo del mar y en el silbido del viento cuando se cuela entre las hojas de los árboles. 

Sigues aquí, y sin embargo te echo tanto de menos...
Por más que me empeñe no puedo abrazar al viento, y el mar no me canta en francés como hacías tú, ni las estrellas me cuentan chistes en los días grises.
Creo que me falta un pedacito de algo desde que te fuiste. Te llevaste algo. 
Me falta tu risa. Me faltan tus abrazos.
Me faltas tú.