28/10/15

Nos veremos otra vez

Y tus ojos se apagaron cuando tus pupilas aún encerraban cientos de historias por contar...


No sé muy bien cómo decirte adiós. Tal vez porque en realidad nunca llegué a decirte hola, porque siendo sangre de tu sangre, nunca llegué a conocerte. Tan solo tengo trocitos de tu historia, piezas sueltas de un puzzle que no encaja. 
Sé que te encantaban las flores y los pájaros. Que ponías fuentes en tu jardín para poder observar desde la ventana cómo se bañaban los gorriones y jugaban en el agua. Sé que soñabas con conocer España y pasear por las calles de Andalucía, admirando sus balcones floreados. Sé que eras capaz de hacer cosas maravillosas con tus manos. 
Recuerdo cuando me enseñaste los dibujos que habías hecho con hojas secas, y cuánto me entusiasmó descubrir que compartíamos ese pequeño algo en común. Me acuerdo de cuando toqué la guitarra en tu casa y lloraste, fue la única vez que te vi llorar. Y cuando me leíste unas cuantas páginas del libro que estabas escribiendo para tus bisnietas. Me acuerdo de los sillones de mimbre de tu casa, de tu tarro lleno de pasas de uva, y del día que recogimos flores de tu patio y nos hicimos coronas. 
No es mucho lo que sé de ti, ni son muchos los recuerdos que guardo. Todavía hay muchas preguntas, muchas cosas que no logro comprender, que no conozco. Pero no importa, sé que hiciste lo mejor que supiste. Sé que nos quisiste a todos a tu manera. Gracias por darme el mejor padre del mundo y una familia maravillosa. Estás en mí, en todos nosotros. Tu ADN es el mio, tu sangre corre por mis venas y eres una parte de mi historia. Espero que algún día me cuentes el resto. 

Que descanses, Abu, nos vemos pronto.

26/10/15

Until you fade away


No quiero llorar.
Quiero sangrar. Sangrarte hasta que desaparezcas, o hasta desaparecer.
No quiero gritar. 
Quiero silencio, aunque el silencio me ahogue, aunque me queme la voz.
No quiero buscarte. 
Quiero que no existas, y dejar de inventarte vez tras vez.
No quiero romperme. 
Quiero un abrazo, aunque me duela.
Quiero un abrazo que impida que esta noche me parta en dos.

21/10/15

Tengo miedo


De que un día te des cuenta de que no soy así como quise parecer. Porque sé que tarde o temprano te darás cuenta, y vas a descubrir que no soy tan fuerte, que me derrumbo demasiado a menudo. Que de vez en cuando me da por llorar sin saber por qué. Que no soy ni la mitad de bonita de lo que tú me ves, que mi piel está cubierta de cicatrices y me levanto con ojeras y el pelo hecho un desastre. Que siempre estoy cansada y me aburro demasiado rápido de todo. Que me asustan los payasos, las muñecas de porcelana, y quedarme sola. Que soy un espejo, soy trocitos de cristal, que estoy rota y que si me tocas te puedes cortar. Que tengo muchos más defectos que virtudes, más secretos que palabras, más dudas que respuestas y más miedos que certezas.
Te lo digo ahora, por si quieres irte antes de que empiece a quererte.

15/10/15

Más de lo que imaginé


A veces se me olvida abrir bien los ojos y mirar un poco más allá. Entonces me asusto, me digo que no puedo, y tú no pierdes la oportunidad de contraatacar. 
Pero cuando miro a mi alrededor, sé que puedo contigo. Cuando recuerdo dónde estoy, a dónde voy, hasta dónde hemos llegado, cuando pienso en todo lo que tengo, la sonrisa me sale sin esfuerzo. Y se me olvida todo lo que me falta, todo lo que me asusta. 
Hoy veo todas las manos que me sostienen, y es que son tantas que no puedo ni contarlas. Hoy sé que no estoy sola. 
Y tú que eras gigante, invencible, indestructible, te vuelves diminuta, vulnerable, indefensa. 
Y yo, que era pequeña, que estaba perdida y asustada, me siento grande, valiente, fuerte. 
Hoy tú no serás nadie, y yo seré más de lo que nunca imaginé.

8/10/15

Segunda estrella a la derecha


Hay cosas que por mucho que las veas venir, duelen.
Hay heridas que nunca dejarán de sangrar.
Hay vacíos imposibles de llenar.

Siempre duele perder a alguien. Siempre es difícil decir adiós, dejar ir, aceptar y superar una muerte.
Pero cuando el cuerpo sin vida que queda atrás ni siquiera ha alcanzado a medir un metro, el dolor es simplemente inmenso. Y la impotencia. Y las palabras se quedan cortas, y hasta las lágrimas parece que quieren gritar.

Te preguntas una y mil veces por qué. No importa que conozcas la respuesta. No tienes con quién enfadarte, pero te enfadas, porque no es  justo, porque todos sabemos que no es justo pero nadie lo puede impedir. Y te desgarras por dentro, piensas en esos padres, en esos hermanos... ¿Quién velará sus sueños para que no se conviertan en pesadillas? ¿Cuándo se irán esos fantasmas? ¿Cómo seguir adelante cuando se muere un pedazo de ti? ¿Cómo le dices adiós a alguien que apenas si ha empezado a vivir?

4/10/15

Goodbye, almost lover.

Debí quererte un poco menos. Como para que no doliera, como para no dejar huella. Debí tener algo más de amor propio, como para no buscarte en las noches solitarias. Debí desconfiar de tan abundantes palabras y tan escasas respuestas. Debí sospechar de tus silencios y de tus miradas esquivas.
Debí huir. Pero elegí quedarme y seguirte a cualquier precio. Te elegí por encima de todo lo demás, elegí tu veneno antes que una insípida existencia. Elegí el dolor que suponía amarte antes que el vacío de no sentir absolutamente nada.  Elegí ser tu juguete antes que pensar por mí misma. Preferí morir en tus manos a sobrevivir sin un porqué.

Me hiciste daño, sí, pero no te culpo. Acepto mi parte de responsabilidad, la acepto y elijo perdonarnos. A ti por mentirme y a mí por creerte.

Y si aun no es demasiado tarde, elijo decirte adiós. Pero con una sonrisa, olvidando los rencores. No te odio. He decidido no volver a reprocharte las heridas, sino agradecerte las lecciones. 
Gracias por hacerme más fuerte, por convertirme en una luchadora. Gracias por ayudarme a descubrir lo que no soy ni quiero ser.  Gracias por enseñarme a no rendirme, por entrenar mi fuerza de voluntad, por demostrarme que soy capaz de conseguir lo que me proponga. Gracias por cruzar mi camino con el de todas esas maravillosas personas a las que de otra manera no habría conocido. Gracias también por hacerme ver qué es lo que me hace realmente feliz, por mostrarme quiénes eran mis verdaderos amigos, y por haberme dejado vivir
En definitiva, gracias por enseñarme, sin quererlo, a valorar todo lo que tengo. Tus golpes me derribaron, pero me levanté más fuerte.

Ya no soy otra princesa de tu corte. Hoy soy solo la dueña de mi vida.

2/10/15

Todo lo que somos


Alicia está hecha de trocitos de todo lo que ha sido, es y será. 
Alicia es la estrofa de la canción que tararea bajito de camino al trabajo. Es las páginas garabateadas de sus libretas, y los lápices de colores que guarda en un cajón. 
Alicia es el café de cada mañana, las sonrisas tímidas y las miradas furtivas. Es el álbum de fotos de los 90 y las cintas de caset que no se cansa de escuchar. Alicia es las converse del armario y los tacones del fin de semana, es un pegote de rimel y diez uñas mordisqueadas. Es los sueños que dibuja bajo la almohada, es los abrazos que no se atreve a pedir y los besos que anhela robar algún día. Alicia es todas las formas que adivina en las nubes, es una infinita colección de chistes malos y buena música. Es las conversaciones de madrugada, los desvelos, los miedos que le quitan el sueño, los secretos que jamás confesará. Es las cicatrices de su piel y la suma de cuantas lágrimas ha derramado. 
Alicia es esperanza, adrenalina, valor, fuerza, miedo, silencio, aire, fuego, alegría, miradas, mentiras, dolor. 
Alicia vibra en dimensiones extrañas.
Hubo un tiempo, no hace mucho, en el que Alicia fue muerte. Pero siempre tuvo algo de fénix.