31/12/14

We can't learn to fly without crashing a few times


Es cierto, he cometido errores, y muchos. He hecho cosas de las que no me siento orgullosa, he tomado decisiones de las que luego me he arrepentido. Pero sé que no soy la única. Soy humana, al fin y al cabo. No somos perfectos, y equivocarnos forma parte de nuestra naturaleza. 
Sin embargo, creo que no son nuestros errores los que nos definen, sino nuestra actitud ante ellos. Y yo la he cagado mucho, pero lo bueno es que he sabido extraer una lección de cada error, aprender y moverme en la dirección correcta.
Es más, pensándolo bien, ha sido en parte gracias a esos pasos en falso que he llegado a donde estoy hoy. Tuve que tocar fondo para empezar a remontar el vuelo. Pero lo hice, y prueba de ello es que hoy, tres años y once meses después de aquél día, sigo aquí, luchando por mis sueños, por mi vida.
Desde entonces, a pesar de los obstáculos, las caídas y los altibajos, cada año que termina se convierte en el mejor año de mi vida. Supongo que es señal de que voy por buen camino. Este año en concreto, ha sido un año de buenas decisiones, de cambios a mejor, de metas alcanzadas. De hecho, me siento viva y feliz de verdad por primera vez. 
Nunca he sido de las que se rinden, jamás he dado un sueño por perdido. Así que no voy a hacerlo ahora. Aún me quedan muchas metas por alcanzar, ¿quién dice que de aquí a unos años no las veré hechas realidad? Los errores del pasado no tienen por qué ser obstáculos. Quizás puedan convertirse en trampolines.

2 comentarios:

  1. Muy cierto, ojala se conviertan en trampolines, lo mejor para ti
    besos

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  2. Nunca hay que rendirse. Si la cuesta es empinada, mejores serán las vistas al llegar a la cima. Que tengas un feliz 2015.

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