16/9/14

Don't look back, you're not going there


Te repites que estás así porque tú lo has decidido. Te autoengañas tratando de convencerte de que tienes el control. Dices que tú eliges el infierno en el que ardes.
Pero, ¿a quién pretendes engañar? 
En el fondo, sabes muy bien que la realidad es otra. Sabes que tú no controlas nada, que hay alguien más detrás de ti, moviendo los hilos. ¿Y qué harás? ¿Vas a permitirle que juegue contigo?
Recuerda que si le dices sí a Ana, le estás diciendo que no a todo lo demás. Ella te absorbe por completo, no te deja ni tiempo, ni energías, ni ganas de nada más. 
Así que si eliges a Ana, renuncias a todos tus sueños y tus metas. Renuncias a viajar por el mundo, a estudiar arte terapia, a aprender otro idioma, a escribir tu historia... Olvídalo, Ana no es compatible con una vida normal. Mucho menos con una vida feliz. A ella le van más las sonrisas forzadas y las carcajadas falsas.
Recuerda que, cuando la dejas entrar, trae consigo esas noches interminables de lágrimas, pesadillas y sangre. Que te quita todo lo que disfrutas y todo lo divertido: las salidas con tus amigos, los días de playa, los paseos por Granada... Cuando ella está cerca te odias tanto, que no quieres que se te acerque nadie más.
Recuerda que Ana te convierte en alguien que no eres ni quieres ser. Que te vuelve mentirosa, manipuladora, huraña, triste, apagada, egoísta... Y eso no te perjudica sólo a ti, sino también a aquellos que tienes a tu alrededor. Tu familia, tus amigos, las personas que más quieres, las que más te quieren, sufren contigo. Pero debes elegir, o ellos o Ana. Ya sabes que con el tiempo ella consigue que los demás dejen de importarte. 
Sabe hacer que todo gire a su alrededor y se reduzca a una sola cosa: destruirte. Destruye en silencio tu cuerpo y tu mente. Te engaña con espejismos, distorsiones que te hacen daño y te encierran en ese círculo vicioso que sólo va a peor.
Te crees muy lista, pero ella lo es más. Si te arrastra hacia su terreno ya no podrás ganarle. No le sigas el juego, tienes armas con las que vencerla. Enfréntate a ella. Lucha por lo que de verdad quieres, como siempre has hecho.

12/9/14

We'll have wings, eventually


¿Me escuchas?
Soy esa voz en off dentro de tu cabeza. Esa a la que últimamente ya casi no prestas atención. La que te dice que no te rindas, que lo intentes una vez más, que no todo está perdido. Soy un poco de razón, un mucho de corazón, otro poco de conciencia y una pizca de intuición. Soy tus sueños y tu esperanza. Soy el motor que te mantiene en marcha, la que siempre ha estado a tu lado, dictándote por dónde seguir.
Cuesta recordarlo, ¿eh? Cuesta creer que la luz está tan cerca, cuando todo lo que ven tus ojos es oscuridad. Cuando todo parece irse a pique sin que puedas controlarlo. 
Sé que hay otras voces en tu cabeza que se elevan apagando la mía. Sé que hoy los demonios gritan mucho más alto que tu ángel... Sé que hay miedo, dudas, inseguridad. Pero déjame contarte un secreto: yo formo parte de ti en mayor grado que todas ellas. 
Piensa en esa época años atrás, cuando eras una niña. Entonces también sentías miedo, pero la curiosidad y tu deseo de descubrir, crecer y aprender, eran mucho más fuertes. No dejabas de soñar por miedo a las pesadillas. Simplemente te dejabas llevar por lo que te apetecía, hacías aquello que te hiciera feliz y punto. Eso es lo que siempre has sido: curiosa, aventurera, atrevida y soñadora. La vida era mucho más fácil así. Y tú eras mucho más feliz.
Sin embargo a lo largo de los años has dejado que algunas preocupaciones desvanezcan esa luz que siempre ha brillado en ti. No te preocupes, suele pasar. Pero para eso estoy aquí, para recordarte que eres tú la que decide a quién escuchar. Que puedes hacer oídos sordos a esas voces que intentan paralizarte y volver a seguir los dictados de tu niña interior. Que juntas, tendremos alas.