17/8/14

The innocent can never last


Íbamos en los asientos traseros del coche de mi padre, tú viajabas junto a la ventanilla derecha, mi hermanita iba en su silla, a la izquierda, y yo en el asiento de en medio. Delante iban papá y mamá. Recuerdo que habías colocado tu brazo izquierdo dulcemente alrededor de mi cuerpo, y yo dormía sobre tu hombro, seguramente con la boca abierta, como siempre.
Era verano, lo sé porque llevaba mi vestido blanco con flores celestes. Me encantaba ese vestido. Además debía de hacer calor, porque habías bajado el cristal de tu ventanilla. Lo recuerdo porque me despertó un mechón de mi pelo que se movía por los soplidos del viento, y me hacía cosquillas en la cara. Era una escena tan tierna, tan familiar…
No sé si te diste cuenta de que abrí los ojos, de que estaba despierta. De que estaba viva. De que podía verte y sentirlo todo, como sentí tu mano apoyándose sobre mi pierna. Noté la suavidad con que levantaste mi vestido, ese que tanto me gustaba. Y la aspereza de tus dedos que acariciaron mi piel bajo el algodón floreado, buscando lentamente el camino hacia territorios inexplorados de mi cuerpo. Escuché, por primera vez, tu respiración en mi oído, algo agitada.
Todo era tan extraño… tus caricias me erizaban la piel, al mismo tiempo que me dolían por dentro. Y no entendía nada, no sabía cómo reaccionar. Cerré los ojos y fingí que dormía, mientras todo mi interior se sacudía violentamente, implorándome que hiciera algo para detenerte. Pero mis músculos no respondían a las súplicas de mi mente. Era como si mi alma se hubiera separado de mi cuerpo. No me moví.
Fue la primera vez que me tocaste. La primera de muchas. Y yo te lo permití. Era tan culpable como tú.


Shit. It hurts to remember. It fucking hurts.

6 comentarios:

  1. Que fuerte Dios, lo lamento mucho Lucy, espero que te ayudara sacarlo, no se que decir excepto que de alguna forma(distinta pero parecida) te entiendo.
    un abrazo

    ResponderEliminar
  2. No, no eras culpable. Él te hizo creer eso con sus actos, con su silencio, con sus gestos de "complicidad". Se lo permitiste porque ninguna niña está preparada para decirle a alguien de confianza que no le gusta lo que hace. Con seis años ¿hubieras cuestionado si tu madre te hacía bien la comida? Ni siquiera sabrías que podías decirle a tu madre cómo prepararla mejor, y te comías lo que había en el plato te gustase o no.

    Tu nunca has sido culpable. Ni de esa primera vez, ni de ninguna de las posteriores. No lo olvides.

    Por cierto, enhorabuena por la entrada. Romper ese secreto es un acto de valor que lleva años de trabajo por detrás. Y tu lo estás haciendo impecable. Gracias por tu valentía.

    ResponderEliminar
  3. Como Némesis sé que tú no fuiste culpable (igual que lo sabes tú, aunque todavía no te puedas permitir sentirlo). No culparías a otra niña a la que le pasara lo mismo. Abrázate a tí misma del mismo modo que abrazarías a otra víctima que te confesara su historia de abusos. Te mereces el consuelo.
    Mientras sigues en el camino de aprender a quererte más y mejor cada vez, recibe mi abrazo cibernáutico. Entrégaselo de mi parte a esa niña que iba en el coche, y al resto de niñas asustadas que vinieron después de aquel día, y a la mujer que durante tanto tiempo ha tenido que lidiar con las terribles consecuencias del abuso.
    Dile a todas ellas de mi parte que son muy fuertes, y muy valientes, y admirables por haber luchado tanto con el peor enemigo posible sin haberse rendido.
    Eres digna de admiración, Lucy. Lo eras entonces, en ese coche, lo fuiste después, con todas tus recaídas, y lo sigues siendo ahora, compartiendo tu historia.
    Te mereces todo nuestro reconocimiento.
    Un beso grande.
    Raquel.

    ResponderEliminar
  4. Guau. En serio. Guau.
    Casi puedo estar ahí y sentirlo. La primera vez de todo siempre es mágica, algo que nunca se borrará de tu piel, que no va a desaparecer.
    Besitos

    Miss Carrousel

    ResponderEliminar
  5. De ninguna manera fuiste tu culpable, que lo sepas. Duele recordar pero sólo así se empieza a sanar, recordando y verbalizando tu dolor y el daño que te hicieron. mucho ánimo. no estas sola.

    ResponderEliminar
  6. Al recordar se encuentran tantos sentimientos, linda entrada :).

    ResponderEliminar

Deja tu huella :)