26/5/14

Some memories never fade away


Tu paso por nuestro mundo fue tan efímero como un sueño. Uno de esos sueños que al despertar recuerdas con una sonrisa. Fuiste una estrella fugaz  que dejó una estela imborrable tras de sí. 
Cuando pienso en ti automáticamente se forma un cúmulo de preguntas en mi cabeza. Pero si cierro los ojos y lo pienso fríamente, entiendo (o creo entender) que no pude salvarte. Que nadie puede salvar a nadie más que a sí mismo. Así que opto por aceptar que hay realidades que no puedo cambiar y dudas que nunca podré resolver. Dejo a un lado las preguntas y me quedo con todos los momentos que compartimos. 
Te recuerdo. Como esos instantes justo al despertar, cuando el sueño se convierte en vigilia y sus horizontes se funden en uno solo. Aún te siento conmigo. 
Y sonrío.

4 comentarios:

  1. Que lindo y que triste! y si solo uno mismo puede salvarse, ojala pudieramos salvar a otros.
    Que lindo lo del recuerdo...
    un abrazo

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  2. A veces pienso de que nos sirve extrañar a quienes no están, y luego pienso porque están aunque no en realidad. Esto es más cómo un desahogo, como un recordatorio de que aún recordamos... Una manera de demostrar que el tiempo no lo borra todo, que nos duele todavía o que ya no duele más... Me gustó la entrada a pesar de que sea melancólica, es una melancolía bastante bien expresada... Un abrazo...

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  3. Es bonito quedarse con los recuerdos que realmente valen la pena. Un texto muy bonito.
    Saludos.

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  4. hola nena como sigues? cuando puedas pasarias por mi blog, quisiera saber como ha sido tu experiencia a pesar de que ya te he leido y tal vez por eso mismo porque tu lograste llegar mas lejos que yo tal vez en la recuperacion
    besos

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