26/5/14

Some memories never fade away


Tu paso por nuestro mundo fue tan efímero como un sueño. Uno de esos sueños que al despertar recuerdas con una sonrisa. Fuiste una estrella fugaz  que dejó una estela imborrable tras de sí. 
Cuando pienso en ti automáticamente se forma un cúmulo de preguntas en mi cabeza. Pero si cierro los ojos y lo pienso fríamente, entiendo (o creo entender) que no pude salvarte. Que nadie puede salvar a nadie más que a sí mismo. Así que opto por aceptar que hay realidades que no puedo cambiar y dudas que nunca podré resolver. Dejo a un lado las preguntas y me quedo con todos los momentos que compartimos. 
Te recuerdo. Como esos instantes justo al despertar, cuando el sueño se convierte en vigilia y sus horizontes se funden en uno solo. Aún te siento conmigo. 
Y sonrío.

7/5/14

I make my own destiny


Hace tiempo que no hablamos, Ana. Así, cara a cara, sin tapujos. Déjate de falsas sonrisas y mírame a los ojos. Nos conocemos desde hace ya suficiente tiempo como para tener que fingir. He visto más allá de tus máscaras, de tus mentiras, de tus apodos que te hacen sonar casi humana. He visto de cerca tu lado más real, más cruel, más retorcido. Conmigo ya puedes quitarte el disfraz de princesa, porque he conocido al demonio que se oculta detrás. 
Me costó años darme cuenta y me ha costado más aún admitirlo. Dicen que el amor es ciego, y sí, yo te amé. Te quise más que a nada y más que a nadie, lo dejé todo por ti. Te entregué todo cuanto era y todo cuanto tenía. Me cegaste. Creí que me habías destruido. Creí que no había otra salida. Creí que no había nada más que pudiera hacerme feliz. Qué equivocada estaba...
Hoy puedo decirte, finalmente, que te odio. Sin dudas ni remordimientos. Ya no te quiero en mi vida. Me daba miedo abandonarte, nunca me creí capaz de existir sin ti, sin embargo ya no me asustas. No me asusta dejarte ni enfrentarte. Y no hay nada que puedas decir que me haga cambiar de opinión. No tienes nada que ofrecerme que se acerque si quiera a lo que tengo ahora. La satisfacción de perder un kilo jamás podrá compararse a la felicidad de reír con todas mis ganas, a la libertad de decidir por mí misma, a la tranquilidad de no tener que fingir. Cada día camino más segura de por dónde piso. Cada paso me convence más de que avanzo en la dirección correcta. Cuanto más me alejo de ti, mejor me siento.
Sé que seguramente habrá momentos en los que vuelva a titubear, sé que es muy probable que dé algún paso en falso y tropiece más de una vez, pero algo ha cambiado: No seré yo quien te busque. Estoy decidida a huir de ti, y sé que algún día, tarde o temprano, me alejaré tanto que ya no puedas alcanzarme. 
Fuiste la peor de las pesadillas convertida en la peor de las realidades, pero he aprendido que de todo lo malo se puede extraer algo positivo. Y tú, a pesar de tanto dolor como me causaste, sin darte cuenta me hiciste más fuerte. No voy olvidar el daño que me hiciste. No podría aunque quisiera, me dejaste llena de cicatrices que esconden lecciones. Así que te advierto que no voy a perderte de vista. No voy a bajar la guardia, voy a estar pendiente de ti y de tus jugarretas. Pienso luchar sin descanso, ya no solo por mí, si no algún día también por otras de tus víctimas. 
Ya no me controlas. Hoy, yo creo mi propio destino.