20/3/14

Quizás


Quizás sea cierto, después de todo.
Quizá el demonio que invadió mi mente sin permiso, un día de estos decida hacer las maletas y largarse para no regresar. Quizá me devuelva todo cuanto me quitó y me conceda ser feliz sin condiciones.
Tal vez mi corazón deje de latir por inercia y empiece a hacerlo con fuerza propia. Puede que entonces aprenda a querer de nuevo. Puede que logre vencer al miedo y finalmente me atreva a besar con los ojos cerrados.
Parece que llevabas razón cuando decías que las voces se callarían a fuerza de ignorarlas, que las heridas acabarían cicatrizando y que volverían a brotarme las sonrisas desde adentro. Ya no parece tan surrealista creer que pronto podré remontar el vuelo y tocar el cielo una vez más. Porque una de las lecciones más hermosas que me ha dado la vida, es que los sueños imposibles también  se hacen realidad.

6/3/14

Siente



A Alicia le asusta sentir. No quiere enamorarse por si le rompen el corazón. Le da miedo apegarse demasiado a otros para, tarde o temprano, tener que despedirse. Le asusta ilusionarse por si termina llorando. Ha dejado de intentar por temor a fallar.
Alicia ha puesto el corazón en stand by, y no entiende que vivir implica sentir, que una existencia sin emociones carecería de valor.
Así que Alicia, cariño, siente mientras estés a tiempo, mientras haya un corazón latiendo dentro de tu pecho, mientras la sangre fluya por tus venas como un manantial.
Siente la magia de querer y saberte querida. Siente la paz de poder confiar en alguien sin reservas. Siente el alivio de decir adiós a tiempo y la ilusión de comenzar de cero. Siente la satisfacción de alcanzar una meta o de cumplir un sueño. Siente la libertad de amar sin ataduras. 
Siente la adrenalina de romper algunas reglas. Siente tu corazón latiendo a mil por hora justo antes de un primer beso. Siente cada centímetro de tu piel erizándose cuando haces el amor. Siente la caricia del sol de mayo y de la lluvia de abril. Siente el cariño que te envuelve en un largo abrazo.
Siente la felicidad que se queda flotando en el aire tras soltar una carcajada, y siente la calma que llega después del llanto.
Siente todo lo que puedas y con la mayor intensidad posible. Ríe, llora, asústate, ilusiónate, enfádate, diviértete, ama, odia... Y sobre todo, no olvides sonreír, porque cuando lo haces irradias felicidad.

PD: ¿Ya le habéis dado me gusta a mi página de Facebook? ;)