31/1/14

Otra carta al pasado


Pequeña Lucy, necesito hablarte... Sé que te he odiado durante mucho tiempo, demasiado. Sé que te he hecho pagar por un delito que no cometiste. Creía que tenía que perdonarte, pero me parece que en realidad soy yo quien necesita tu perdón. Sí, te pido perdón por haberte odiado sin tener motivos para ello. Perdóname por culparte por algo de lo que no eres en absoluto responsable, por señalarte como la causa de mis errores posteriores y por guardarte rencor. No eres más que una niña, no mereces que nadie te odie, no mereces que nadie te haga daño...
Lamentablemente, no puedo protegerte desde donde estoy hoy. Es tarde para eso. Pero ¿sabes algo? las cosas que pasaron, las que estás viviendo ahora, buenas y malas, todas ellas me han traído hasta aquí. Y te doy las gracias, porque soy feliz. He aprendido muchas cosas que de otra manera no habría aprendido. He podido sacar muchas cosas positivas de entre tanto dolor. 
Aún eres muy pequeña para entender todo lo que tengo que decirte. La vida se encargará de enseñártelo con el tiempo, pero mientras tanto déjame adelantarte algo: mejorará. Créeme, lo hará. Sé perfectamente cómo te sientes. Sé lo confundida y lo perdida que te encuentras. Y sé que tienes miedo. Tienes tantos miedos, mi niña... Tienes miedo de hablar, miedo de que no te crean, miedo de que se enfaden y dejen de quererte. Pero no voy a obligarte a contarlo, porque sé que no puedes hacerlo. No pasa nada, no te escribo para que cambies el pasado. Te escribo para que entiendas algo: Tú no tienes la culpa. 
Él te ha contado historias maravillosas, y a ti te encantan las historias. Igual que te gusta jugar, y él te enseña juegos nuevos. Recuerdo ese coche que nos construyó con un cajón de frutas viejo y cuatro ruedas oxidadas. Te encantaba... reías a carcajadas cuando te subías, y él te empujaba y luego te dejaba caer por las cuestas. ¿Cómo culparte entonces, por confiar en alguien que te hace reír tanto? ¿Cómo juzgarte por buscar la compañía de una persona que te hace sentir bien? 
Sé que hay juegos que no te gustan tanto, los de las puertas cerradas y las cortinas echadas. Sé que hay juegos en los que siempre acabas perdiendo, pero sigues jugando porque no quieres que se enfade. Por muy contradictorio que sea, le tienes un gran cariño y sin embargo a menudo lo odias. No te atreves a desvelar vuestro secreto porque en el fondo sabes que es algo muy malo... Te preocupa que nadie te crea, o que te regañen, o peor aún, que todos dejen de quererte. 
Cariño, nadie te odiará nunca por esto. Las personas que te quieren, te quieren por quien eres, y siempre lo harán. No has cambiado, no has hecho nada malo. Simplemente estás confundida porque tienes que cargar con algo demasiado complicado para una niña de siete años. Ahora te parece imposible que alguien te quiera si no es de ese modo, te sientes como el juguete de todos y no crees servir para nada más. Pero con el tiempo verás que no es así. Hay otras cosas que se te dan muy bien, verás que las personas te valorarán por mil motivos distintos. Quizás no seas la mejor en nada, pero hay algo en lo que nadie te supera, y es en ser tú misma. Tú eres mucho más de lo que te han hecho creer.
La vida puede ser muy perra, y las cosas se van a poner bastante jodidas para ti. Pero eres fuerte, mucho más de lo que imaginas. Ya lo descubrirás. Tan solo quiero pedirte que nunca te rindas, jamás permitas que las dificultades puedan contigo.
Antes de despedirme, quisiera darte un último consejo: no le odies. No vale la pena. Guardar rencor solo te hará más daño. Perdónalo, perdónalo porque tampoco es tu derecho juzgar a nadie. No sabes si algo funcionaba mal en su cabeza, no sabes lo que él haya vivido o sufrido en su pasado... En realidad, no conoces cuáles eran sus intenciones. Es demasiado pronto para que lo comprendas, pero recuérdalo para más adelante. Si perdonas te quitarás un peso enorme de encima.
Yo seguiré esforzándome por perdonarme también. Apenas estoy comenzando a entender ciertas cosas, todavía estoy hecha un lío bastante enorme... Pero ahora tengo claro que tengo que perdonarme. Ya te he castigado bastante por algo que no fue tu culpa. Es hora de que seas feliz.

10 comentarios:

  1. Cuanto tiempo sin comentarte, la verdad es que he estado algo perdida últimamente! El texto me ha encantado, sinceramente me ha parecido muy bueno, cargado de sentimientos y lleno de verdades, (la vida puede ser muy perra) Esa frase es muy cierta. Un beso cielo! Pásate por favor!

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  2. Me conmovio mucho el texto, y me parece muy valiente que hayas decidido perdonarlo, yo no podria, de hecho aun no puedo... y si la vida es dura, pero esa pequena Lucy no tenia la culpa de nada,como tu dices, un adulto se aprovecho de su situacion y tuvo que ver el lado feo de la vida tal vez muy pronto. Pero imagino que todo eso la ayudo a madurar y a hacerse mas fuerte, el primer paso es perdonarte a ti misma y me imagino que ya lo has hecho o estas en eso.
    Gracias por tu comentario, me llego
    besos

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  3. Mi niña comprende muy bien a tu niña

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  4. Mi mas sincera enhorabuena..para mi esto es otro pasito mas dentro de la incertidumbre el miedo y el dolor..pero veo q as logrado perdonar una parte de ti que te perseguia por años y eso no es justo..xq tu no tuviste la culpa..de verdad me emociona ver esto..siento q el tiempo q pasa no es perdido para ti..al contrario poco a poco consigues mas cosillas..y eso es de admirar..sigue en la lucha y los demas lo haremos contigo..merece la pena..mereces la pena.anino!

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  5. Tras cada bajada, el pájaro vuela más alto. Esto es mucho más alto, mucho mucho más alto de lo que podría imaginar. Cómo haces para seguir sorprendiéndome... VALIENTE

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  6. Es un paso importante, muy importante y necesario el que has dado. Perdonarte por creer que todo lo que has vivido ha sido culpa tuya, cuando verdaderamente no es así, aunque tú lo hayas sentido.

    Pasito a pasito, tanto la pequeña como la gran Lucy, van a llegar muy lejos… :)

    Un besito

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  7. Muchas gracias por pasarte por mi blog y comentar! La verdad es que no se si es de Cortázar, creo recordar que la saque de un libro que me compre que se llama "Canciones de amor y duda". Y me pareció tan original que no dude ni un momento en guardarla y compartirla con los míos. El paso que has dado es de ser valiente, creo que alguna vez en nuestra corta vida pensamos lo mismo, "¿será todo esto culpa mía?" pero creo que no hay que atormentarse por lo que paso, porque ya paso y lo único que podemos hacer es vivir el presente y hacer que el futuro sea mejor. Un besazo hermosa!

    - sonríe eternamente -

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  8. Me erizaste la piel y me hiciste lagrimear un poco. Entiendo lo que dice la carta, y es difícil hablarle a una nena que en algún momento culpaste. Lo que es hermoso es que te des cuenta de que ni esa nena ni esta jovencita tienen la culpa de nada. Y como vos lo dijste, es tiempo de que seas feliz.
    Un abrazo enorme Lucy! Escribís hermoso, a pesar de que haya sido una carta un poco dolorosa.

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  9. Que entrada, en verdad admiro mucho el hecho de soltar todo lo que se puede sentir y tener guardado y expresarlo de forma tan sincera destinado a la inocencia. Aveces hay situaciones de la vida que parecen tan injustas, se siente más injusto aun seguir después de esas cosas tan difíciles que suceden sin buscar culpables, pero lo admirable es seguir adelante, aprender de lo malo y perdonar, aunque por mi parte vería esa situacion practicamente sin perdon a quién puede aprovecharse de esa manera de una niña. Suerte, un abrazo

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  10. Te leí, lo sé y te entiendo. Nada más que decir?... Abrazos fuertes.

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