2/9/13

Nadie es más esclavo que quien falsamente cree ser libre

Me sorprende cómo los límites de la libertad pueden mezclarse con los de la esclavitud, difuminándose hasta que dejas de percibir dónde acaba una y dónde empieza la otra. Resulta irónico cómo cuando más encadenada estás a algo, más libre te crees.
Solía repetirme que si estaba en este camino era porque yo lo había elegido, que tenía el control y no quería cambiar porque era feliz así. Cuando lo cierto es que sabía de sobra que ya no tenía ni voz ni voto en mi vida, que no era más que una esclava de mis propias mentiras. A veces anhelaba la libertad más que ninguna otra cosa en esta vida. La deseaba con todas mis fuerzas, incluso con lágrimas. Otras veces, esa misma libertad me parecía tan vasta, tan incontrolable y tan desconocida, que me asustaba. 
Y todavía me pasa. Hay momentos en los que creo ser libre e independiente. Pero antes o después, me doy cuenta de que no lo soy, de que quizás nadie lo es al cien por cien... Porque ¿dónde está la libertad? Creo que no tiene sentido buscarla en un sitio concreto, creo que lo que para mí hoy significa libertad, mañana puede ser sinónimo de esclavitud.
Supongo que la libertad, como casi todo lo demás, se construye de dentro hacia afuera. Que es más una cuestión de actitud que un estado físico. Al fin y al cabo, a una persona encarcelada siempre le quedará la libertad de pensamiento. En cambio, las ataduras mentales son las que nos convierten en verdaderos prisioneros.
Por desgracia, los humanos tenemos esa tendencia masoquista a aferrarnos a aquello que nos hace daño: personas, vicios, pensamientos, actitudes... Y al mismo tiempo intentamos auto convencernos de que hacemos lo que queremos. Nos consolamos con esa falsa sensación de libertad cuando en realidad no lo somos. Por eso pienso que para ser libre, primero es necesario conocerse uno mimo. Admitir qué cosas son las que nos impiden ser y hacer lo que nos gustaría, lo que de verdad deseamos. Solo conociendo esos temores se les puede hacer frente. Porque nuestro mayor obstáculo en el camino a la libertad es el miedo. El miedo a lo desconocido, a las opiniones ajenas o a lo que sea. No quiero decir que tener miedo siempre sea malo, el problema llega si dejamos que nos paralicen temores infundados.
Nadie puede salvarnos de nuestros miedos más que nosotros mismos. Y debo decir que, al menos en mi corta experiencia, no hay mayor sensación de libertad que la de superar un miedo que te esclavizó.

11 comentarios:

  1. Qué lucidez y qué magnífico autoconocimiento. Esta entrada invita a reflexionar sobre lo fácil que puede ser quitarnos mil ataduras y complejos... Somos libres si queremos serlo y lo que piensen los demás no nos ata en absoluto.

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  2. Me ha encantado!!!
    y mas la ultima frase, es tan verdadera!!!



    Un beso!! ;)
    http://myworldlai.blogspot.com.es/

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  3. Bueno bueno, creo que no hay nada más que añadir, ya lo has dicho todo, y me ha encantado como has querido plasmarlo.

    Somos "esclavos" de nuestros pensamientos y miedos, cierto, pero no sé si controlándonos podemos ser mas libres. Estar más tranquilos sí, desde luego. Igual lo que buscamos es la tranquilidad y la felicidad a fin de cuentas, y no si ser libres o no.

    Un besito

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  4. "No hay mayor sensación de libertad que la de superar un miedo que te esclavizo" y es que es así. Todos nacemos libres pero a veces nosotros mismos nos hacemos esclavos, cuando empiezas a depender de algo para ser feliz ya no eres libre. Y a veces te sientes más seguro, y te lo dices a ti mismo incluso, dentro de una cárcel creada para "protegerte" del mundo que fuera. A veces no sabes que harías con la libertad si la tuvieras y te da miedo y por eso regresas a la cárcel y tu mismo pones el candado... Otras veces, los valientes, superan ese miedo y se aventuran a ir más allá de las sombras de la caverna y a ser verdaderamente libres...
    No tengo mucho que añadir, estoy totalmente de acuerdo.
    Gracias por pasarte por mi blog ;)
    un abrazo!

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  5. Y... ojalá todos consiguiéramos ser libres. Olvidarnos de todo y ser libres. Hermosa entrada.
    Besos

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  6. Sí, se construye de adentro hacia fuerra, estoy de acuerdo totalmente. Hay que liberarse de las cosas internas. Nadie nos esclaviza, sino nosotras mismas. Asusta muchísimo. Mirá que estoy en tratamiento y eso de auto conocerme, confrontarme y superarme es lo más difícil que he tenido que hacer. Y claro, no estoy ni en la mitad del camino.

    Linda, sólo te devuelvo el comentario para agradecerte una vez más y decirte que te entiendo un montón sobre alejarte de ciertos blogs. Lamento ser uno de ellos por mí más que nada, me hiciste pensar un poquito, pero me alegra que estés mejor y reconozco la valentía que conlleva tal superación. También yo estoy si de algo te sirve alguna vez, tenés mi email en mi perfil.

    Muchísima suerte, un abrazo grande :)

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  7. Hacía muchísimo que no me pasaba por aquí!!

    Supongo que la libertad, al fin y al cabo, es ese estado de sentir que el lugar en el que estás, las personas que te rodean, y tu vida en general son las que tú has elegido... Cierto es que a veces encontramos la libertad en atarnos a algo, a veces en volar... pero yo creo que cuando más libres somos es cuando nos sentimos bien con nosotros mismos

    Un beso :**

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  8. Aquí estoy por casualidad.
    Creo que tienes mucha razón en cuanto a lo de que la libertad es relativa. Nos quejamos de dictadores y países que impiden florecer la libertad. Pero a veces somos nosotros mismo los que no aferramos a algo que consideramos que está perfecto tal y como está, cuando nada es inmutable y en el cambio hay cierta libertad. La libertad de poder aceptarlo.
    Nosotros somos en muchas ocasiones nuestra propia prisión donde el miedo juega un papel fundamental y maneja en muchas ocasiones partes de nuestra vida que nos impide avanzar.
    Besos.

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  9. el peor verdugo es uno mismo, son tus miedos, tu inseguridad, tu ansiedad a hacer o ejercer todo eso que necesitas, tu mente es quien te esclaviza, no te aferres a quien es nocivo o a lo que es nocivo, me encanta el blog te sigo y hasta en fb recien te encontre pero me fascino el blog

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  10. Busquemos seguir siendo libres quitándonos esos miedos!

    Si quieres también puedes seguirme en twitter (@maay_gt)

    http://elchicodelmetro.blogspot.com.es/

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  11. ¿Qué decirte si tu entrada lo dice todo? Completamente de acuerdo, nosotros mismos somos nuestros propios prisioneros, creo que muy pocos textos me han hecho reflexionar como este. Son nuestros miedos, inseguridades...los que hacen que nos aprisionemos, que no podemos ver aquella libertad que deseamos y que aunque no sea total, tenemos. Bueno, no se si me he explicado bien, espero que si :). Preciosa entrada.

    Muchos besitos!!

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