24/1/13

No puedes cambiar tu pasado, pero sí construir tu futuro


Me gustaría regresar al principio y empezar de cero. Hacerlo todo otra vez, pero distinto. Arreglaría tantos errores, cambiaría tantas decisiones...
Pero no puedo reescribir mi historia. De todas formas me gusta pensar que no hay mal que por bien no venga, y que de cada uno de esos errores puedo sacar algo positivo. En esta vida de todo se aprende algo, y hay lecciones que son necesarias, aunque duelan.
Al fin y al cabo, hoy soy lo que soy porque me equivoqué mucho pero aprendí más, tropecé mucho pero me levanté más (y tendré que seguir haciéndolo). Creo que la vida es bastante justa, o lo ha sido conmigo, porque cada vez que perdemos algo, obtenemos algo a cambio. Yo he perdido el tiempo, he desperdiciado años de mi vida, he maltratado mi cuerpo y mi salud, he dejado escapar oportunidades y he perdido amigos...
Pero también he ganado mucho. He encontrado amistades increíbles, he crecido y he aprendido lecciones que de otra forma no habría aprendido. He vivido experiencias nuevas, he alcanzado metas y me he conocido mejor a mí misma.
Dicen que lo que no te mata te hace más fuerte, y ahora entiendo que es verdad.
Hace poco alguien me dijo que puede que todo lo que he pasado, todas las veces que me he equivocado y todo ese dolor... puede que algún día me sirvan para ayudar a alguien que pase por algo parecido. Quién sabe, pero la idea me gusta.
Supongo que después de todo, puedo sacar muchas cosas buenas de algo tan horrible.
Y visto así, la cosa cambia. Si tuviera de verdad la posibilidad de volver al pasado y cambiarlo, probablemente no lo haría. Sí, podría ahorrarme muchos malos ratos y ahorrárselos a mi gente... pero creo que la mayor parte de las cosas que la enfermedad me quitó, estoy a tiempo de recuperarlas.
¿Quién no tiene heridas de guerra? Todos tenemos monstruos contra los que pelear. Las batallas perdidas también nos fortalecen o nos enseñan algo. Las heridas con el tiempo cicatrizan, se curan, dejan de doler. Se convierten en historias y nada más. Desaparecen. En cambio, las lecciones aprendidas se graban a fuego en la memoria y nunca dejan de ser útiles.
Y´a mí, eso ya no me lo quita nadie.

4/1/13

Hilos

¡Hola criaturillas de los bosques!
Llevo un tiempo con el blog medio abandonado, sin publicar una entrada en condiciones ni nada... Y bueno, hace ya cosa de un año que escribí un cuento que hoy me apetece compartir con vosotros.

Hilos es una metáfora con la que creo que algunos nos identificamos mucho... No diré más, son sólo un par de páginas, así que leedlas y me dejáis opinión si queréis ^-^
Podéis descargarlo y compartirlo con quien queráis, sólo pido que citéis la fuente.
Por si alguien no lo sabe, para verlo en pantalla completa clic en el último icono de la derecha, nada más.

Besos a todos, mil gracias una vez más por seguirme y comentar!!




1/1/13

Maybe it's not about the happy ending, maybe it's about the story


La felicidad no es una estación a la que se llega, sino una forma de viajar. A los lados y a lo largo del camino están esas pequeñas cosas que a veces damos por sentadas pero que son las que hacen que nuestra vida valga la pena. Y cada paso que damos en ese camino, cada paso avanzado es una razón más para sonreír. Porque una sonrisa puede no significar felicidad, pero es el comienzo de ésta.

Sería poco realista esperar que un año traiga 365 días felices, pero os deseo que el próximo 31 de diciembre podáis mirar atrás y sentir que, en líneas generales, ha sido un 2013 feliz. Así que no olvidéis hacer que cada día valga la pena... ¡Depende en gran parte de cada uno de nosotros!