26/11/12

And the sun will set for you



Tú que eras un ángel sin alas y con la sonrisa más bonita que he visto en mi vida. Tú que derramabas tu alma en cada solo de batería. Tú que siempre encontrabas motivos para reír. Tú que vivías cada minuto de cada día, que soñabas despierto, que silbabas todo el tiempo y cantabas en francés... 
¿Quién iba a pensar que un día te marcharías para no volver? Sin decir adiós, sin una explicación, llevándote contigo todas las respuestas. 
Y de repente me doy cuenta de que ya han pasado 6 meses y todavía no puedo dejarte ir. De que aun no he sido capaz de decirte adiós, porque sigo sin querer creerme que esto sea real. Desearía despertarme en medio de la noche, como tantas veces, para descubrir que solo ha sido una pesadilla. Pero el sol sale cada mañana, los días pasan y tú no regresas. Y saber que nunca lo harás, solo hace que te extrañe más aún...
Pero tengo que dejarte ir, aunque las despedidas duelan.
Porque aunque tú ya no estés, tu sonrisa siempre seguirá brillando en mi memoria, y esos hoyuelos de niño travieso se dibujarán para iluminar los días grises. Porque nadie puede quitarme el recuerdo del sonido de tu risa, ni del color de tus ojos, ni de todos esos buenos momentos que compartimos.
Tú me enseñaste mucho, Willy. De alguna forma me hiciste mejor persona, y eso tampoco puede quitármelo nadie.
Hay un pedacito de ti en el corazón de cada persona que tuvo la suerte de conocerte. Dejaste huella en todos, y nos encargaremos de hacerte inmortal.

Hoy hace 6 meses que este ángel sin alas decidió dejar nuestro mundo. Pero no nos dejó con las manos vacías. Era una de esas personas que se hacen querer y se ganan un rinconcito del corazón  de cualquiera que cruce por su vida. Dejó miles de recuerdos grabados en nuestras memorias y una sonrisa imposible de olvidar. Una sonrisa que ya no se apagará nunca.

24/11/12

Vuelve a vivir



Tanto que te apresuraste corriendo tras la muerte, tantos años luchando contra ti misma, contra tu propia vida. Tanto que perseguiste una mentira, tanto que lloraste porque no alcanzabas una perfección que en realidad no existía.
Pero ahora entiendes que no tiene sentido empeñarte en buscar a la muerte, porque al fin y al cabo ella te encontrará a ti, antes o después.Sin embargo, tu vida es ahora o nunca, porque solo tienes una. Porque cada segundo que pasa, no puedes recuperarlo.
Ahora sabes que no sirve de nada malgastar tus energías y tu tiempo en destruirte. Porque no importa lo que hagas, no puedes huir de ti misma. Tendrás que vivir contigo hasta el último momento, así que lo mejor que puedes hacer es aprender a quererte. Porque si sigues odiándote solo te lo pondrás todo más difícil. 
Ya está bien de autoengañarte, castigarte y maltratarte. Va siendo hora de dejar el pasado atrás, perdonarte y empezar a mirar hacia adelante.
Ahora has comprobado que aquellas promesas de perfección y felicidad eran falsas. Ahora sabes que un demonio te robó los ojos y no te deja ver la realidad. Ya no le sigues el juego, ya no caes en sus trampas. Pero todavía hay días en los que dejas que te engañe... Aún tienes miedo de soltarle la mano, y ni siquiera sabes por qué.
No permitas que siga manejándote a su antojo, ya sabes hacia dónde te llevará. Lucha. Defiéndete. Resiste. Ahora es el momento, recuerda que los días cuando se van, lo hacen para no volver. Aprovéchalos. Vuelve a reír, vuelve a vivir. 

16/11/12


¿Cómo juzgar, en un mundo donde se intenta sobrevivir a cualquier precio, a aquellas personas que deciden morir? Nadie puede juzgar. Sólo uno sabe la dimensión de su propio sufrimiento, o de la ausencia total de sentido de su vida.

-Veronika decide morir.

6/11/12

Miracles happen every day



Quieres cerrar los ojos y desaparecer. Quieres dejar de sentir. Escapar de tu propia piel, salir de tu cabeza, alejarte de tus fantasmas. Pero es imposible. Es completamente imposible huir de algo que te acompaña allá donde vayas, que te acecha en todo momento, que forma parte de ti. 

Y en esos momentos, justo cuando te estás ahogando y necesitas desesperadamente algo que te salve, te encuentras sola. Completamente sola ante tu mayor enemigo, que eres tú misma, y del que no puedes deshacerte. El mundo desaparece. Se desvanecen todas aquellas promesas que te hicieron. Todos los que juraron estar a tu lado cuando los necesitaras, te olvidan. Olvidan que tú sí estuviste cuando fueron ellos quienes te necesitaron.
Así que ahí estás, de pie en medio del vacío, gritando a todo pulmón pero sin nadie que te escuche. Sin fuerzas para seguir peleando. A punto de sucumbir y dejarte arrastrar al lado oscuro. Y entonces, ocurre el milagro. Un milagro con nombre y apellidos. Uno de esos pocos seres que se dignan a quedarse a tu lado cuando el resto del universo se esfuma. Te toma de la mano y desenvaina su espada para ayudarte a rebanar las cabezas de aquellos monstruos a los que sola no puedes vencer. Unís vuestras fuerzas y todo se vuelve más fácil. Avanzáis degollando fantasmas, derrotando demonios y aplastando miedos, hasta que la calma regresa. 
Entonces te acercas y susurras a su oído:
-Suerte que nos encontramos en medio de este mundo de no-locos.