2/8/12

Os voy a contar una historia...

Hoy quiero contar una historia de amor, una real, no como las de Hollywood. Y es que yo creo en el amor,  no porque lo haya leído en cuentos de hadas, ni porque una canción me lo haya susurrado al oído, ni siquiera porque los libros me hayan hablado de él trágicamente. 
Yo creo en el amor, porque lo he visto con mis propios ojos. En mis abuelos conocí el significado más puro de esa palabra que a veces se utiliza tan a la ligera. Así que permitidme que me ponga un poco moñas, porque quiero contaros su historia, tal y como yo la vi...


Los veía pasear juntos por la plaza, cogidos de la mano como años atrás. Los veía repartirse las bolsas de la compra cuando volvían del supermercado para que ninguno acabara con demasiado dolor de espalda. Veía a mi abuelo sentarse en su sillón a tocar la armónica, mientras mi abuela se sentaba a su lado y escuchaba sus melodías una y otra vez. Todas las tardes se sentaban en el jardín y compartían unos mates, entre risas y conversaciones en las que el tiempo parecía detenerse para ellos. 
Pero la cruda realidad, es que el tiempo no se detiene para nadie. Antes o después empieza a pasar factura, y llega la inevitable cuenta atrás. 
Para mi abuelo, la cuenta atrás fue gradual, lenta y muy dolorosa. Pero me atrevería a decir que a mi abuela le dolió incluso más. Sin embargo, no hubo dolor suficiente para separarla del lado del hombre al que amaba. No huyó a esconderse, no  se acobardó ante la enfermedad que se lo robaba día a día sin que nada ni nadie pudiera evitarlo. 
Y la vi ofrecerle su hombro cuando le costaba moverse apoyado en su bastón. La vi inflar globos para él y pasarse horas jugando juntos, para que hiciera algo de ejercicio y no se oxidara demasiado rápido. La vi empujar su silla de ruedas cuando él ya no podía caminar. La vi alimentarlo cuando sus manos ya no le respondían, le limpiaba la boca y le acariciaba la cabeza con más dulzura de la que nunca he visto. Lo bañaba, lo acostaba y lo levantaba cada mañana cuando él ya no podía hacerlo por sí mismo. Y cuando finalmente dejó de hablar, aprendió a leer su mirada y a descifrar todo lo que él callaba. 
No imagino lo duro que debe de ser ver cómo la muerte se planta junto a una cama de hospital, y empieza a succionar lentamente la vida de tu marido, mientras él no deja de luchar por seguir aquí. Ver cómo la persona que más quieres en este mundo desaparece poquito a poco, dejando en su lugar un cuerpo machacado y frágil, con la mirada perdida, incapaz de comunicarse con palabras ni con gestos. Un cuerpo casi muerto pero que encierra un alma todavía llena de ganas de vivir. Y a pesar del dolor que suponía, yo vi cómo mi abuela se levantaba temprano día tras día, durante años, para ir a sentarse al otro lado de esa cama de hospital, mirando a la muerte cara a cara. Vi como seguía dándole de comer, cómo ayudaba a bañarlo y a limpiarle las escaras que aparecían en su espalda, cómo lo afeitaba y después le besaba la mejilla con ternura. Mi abuela es una de las personas más fuertes que conozco. No se separó de su lado en todos esos años, no se vino abajo nunca. Ni siquiera en los últimos momentos, cuando la derrota de la muerte era inminente y se podía oler en el aire. Vi cómo le apretó la mano entre las suyas cuando entró en agonía. Y mientras todos los demás, familiares y enfermeras, salimos de la habitación, ella permaneció a su lado, sujetándole la mano hasta que dejó de respirar.
En efecto, mi abuela es una mujer valiente, una mujer que amó con toda su alma hasta el último momento, y a la que admiro por su fortaleza. 


Quizás algún día me atreva a escribir esta historia entera, desde el principio hasta el final y con todos los detalles posibles. No es que quiera vender una tragedia  ni mucho menos, pero me gustaría que esta historia llegara a oídos de la gente, creo que merece ser contada. 
En fin criaturillas de los bosques, sigo bastante perdida, he estado trabajando y la semana que viene no estaré por aquí, pero intentaré ponerme al día con vuestros blogs antes de irme :)
Muchos besos, gracias a todos por seguir ahí!! 

16 comentarios:

  1. Me recordo a la historia de mis abuelos, mi abuela tambien tuvo que pasar por algo parecido, y solo puedo decir que has vuelto a conseguir que se me ericen los pelos de la hermosura y ternura que muestran tus palabras ;)

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  2. Excelente, bella y muy motivadora... El verdadero amor realmente existe y está cerca, solo debemos abrir bien los ojos para reconocerlo... Un abrazo

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  3. También pienso igual, historias reales es lo que las personas deberían conocer... para que piensen que es posible, una historia que realmente debe ser compartida, espero te atrevas a hacerlo alguno de estos días... linda...

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  4. Las historias reales son mejores que cualquier cosa, tu abuela es una mujer valiente y se ve el amor que tenia hacia tu abuelo, me encanto la entrada, seria intereseante que cuentes la historia entera...Asi es el verdadero amor...
    Un beso enorme

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  5. Me emocionó la entrada, es bonito saber que algunas personas sienten amor verdadero y no eso a lo que suelen llamar amor que no saben ellos mismos ni lo que es. Me encantaría leer la historia entera, si algún día te animas a escribirla, aquí estaré yo para leerla ^^ Un besito

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  6. Preciosa entrada. Me ha emocionado la entereza de tu abuela. Eso sí es amor de verdad. Me encantaría saber más sobre esta bella historia. Espero que te animes a contarnosla. Un abrazo.

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  7. Hola preciosa me ha gustado muchisimo, deberias pensar en escribir mas pequeños relatitos :) Pd: claro que puedes poner aqui la entrada de mi blog si pones que es mia preciosa :) Muchisimos besitos guapa!

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  8. He encontrado tu blog por casualidad y he de reconocer que me encanta. Tiene mucha personalidad y es original. :D
    Sigue asi :) Un beso.♥
    infinitomasgloborosa.blogspot.com

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  9. Qué bonito Lucy, me emocionan este tipo de historias... Ojalá todo el mundo acabara su vida así de enamorado.

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  10. q bella historia!! quien no quiere vivir un amor asi....besitos!!

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  11. Es una historia hermosa y que muchos tememos vivir. Me hiciste llorar mucho. Le tengo mucho miedo a envejecer para no pasar por eso. Tu abuela es muy fuerte, y esta historia si se merece ser contada. Muy linda c:

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  12. Yo no tuve la suerte de ver a mis abuelos juntos, es bueno saber que existen historias así. Es realmente hermoso ver que hay amores que si perseveran :)

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  13. Una historia preciosa ¿Te puedes creer que una ligera lágrima se a posado sobre mis ojos mientras la leía? Adoro a tu abuela, te lo digo enserio, ojala yo sea así. Pero sobre todo ojala alguna vez encuentre a un amor por el que merezca hacer todo eso, por el que la muerte duela pero le pueda plantar cara.. De verdad te digo que esa historia merece ser contada, y personas así se merecen el cielo. Tu abuela, mi heroína.
    Un besito

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