30/1/12

Te odio.


Porque tienes la sangre fría de mentirme a la cara con una estúpida sonrisa burlona pegada a esos labios que muero por 
arrancarte a mordiscos.

27/1/12

Quiero correr el riesgo de vivir cada segundo de mi vida.


Sí, lo sé, mucha negatividad en el blog últimamente. No he estado en buena racha. A quién quiero engañar, no estoy bien. Cuando las cosas se ponen un poco más difíciles, tengo esa jodida manía de encerrarme en mí misma repitiéndome que todo va a empeorar, y después haciendo lo posible para que así sea. Y al final me pierdo en el círculo vicioso de siempre, esperando un milagro que no va a llegar, olvidando que los únicos capaces de obrar milagros en nuestras vidas, somos nosotros mismos. Olvido que cada día nos trae una nueva oportunidad que nace cuando sale el sol y muere con la puesta de éste. Que las oportunidades que dejamos pasar, ya no regresan. Que la vida es demasiado corta, y no podemos darnos el lujo de quedarnos esperando que la situación se presente perfecta, que llegue el momento adecuado, que el universo nos lo ponga todo en bandeja, porque se nos pueden agotar las oportunidades sin darnos cuenta. 
Lo que vengo a querer decir, después de todo este sermón, es lo que miles han dicho antes que yo. Que hay que vivir hoy, y nada más que hoy. Al fin y al cabo, el presente es lo único que tenemos seguro. Que no sirve de nada esperar el momento perfecto; hay que elegir un momento y hacerlo perfecto. Actuar. Arriesgar. Porque aquí el que no arriesga no gana, y yo quiero correr el riesgo de vivir cada segundo de mi vida.

Por cierto, gente, que tengo twitter y formspring!!

25/1/12

De repente despiertas en medio de una pesadilla y descubres que él no está. Que te encuentras terriblemente sola. Perdida en la oscuridad y el silencio atronador de una noche de enero demasiado fría. 
Te ahogas entre las mismas sábanas bajo las que hicisteis el amor ciento trece veces. Cuando te devoraba con las pupilas, cuando reproducía melodías de Tchaikovsky con sus dedos sobre tu espalda, y sus orgasmos se enredaban en tus rizos. Cuando el mejor momento de cada día era abrir los ojos y encontrarlo junto a ti, enroscado en su lado de la cama, y besarle los párpados mientras aún dormía. Pero hoy te pierdes en un colchón vacío que sin él parece mil veces más grande. Darías cualquier cosa por sentir su cuerpo pegado al tuyo, por que te calentara los pies helados y trajera la primavera a la habitación. 
Miras hacia la ventana que siempre dejas abierta, por si una noche le diera por regresar, o por si su recuerdo decidiera escaparse igual que hizo él: para no volver. La miras deseando que aparezca, pero sabiendo que nada ocurrirá. 


Entonces desearías volver a sumirte en la pesadilla.

20/1/12

¿Alguna vez necesitaron sentir que una persona los odiaba?
-I'm such a fuckin' mess-

17/1/12

As time goes by


Cuando quieres gritar y no te sale la voz. Cuando quieres llorar y se te secan las lágrimas. Cuando quieres hablar y no encuentras palabras. Cuando intentas levantarte y no te quedan fuerzas. Cuando no tienes ganas de reír. Cuando conoces la historia de carrerilla pero vuelves a dejarte llevar, a tropezar con la misma piedra, a cerrar los ojos, a liarte a golpes con el espejo, a sangrar y a meterte los dedos como si pudieras engañar al reloj. Haces como que no te importa, y es que no te duele. No sientes nada porque estás acariciando a la muerte otra vez, buscando salidas donde no las hay y alejándote de la que tenías ante los ojos.

El tiempo, mientras tanto, es la arena que cae grano tras grano en esa prisión de cristal, es el tac después de cada tic, son las agujas que nunca se detienen, es el universo en constante expansión y es el planeta que no va a dejar de girar para que tú descanses. Es la vida. La vida que se te va de las manos. La vida que puedes vivir o dejar pasar. Tú eliges.

16/1/12

No le busques sentido a lo que digo.

Son sólo un montón de palabras irracionales,
enredándose en frases interminables
que te confundirán y te alejarán de la verdad,
te arrastrarán hasta donde ellas quieran
y dejarán asomar su verdadero sentido entre párrafo y párrafo,
pero nunca conseguirás descifrar los caminos retorcidos de mi mente esquiva...
(Y si lo consiguieras, desearías no haberlo hecho nunca).


Soy la reina de las contradicciones. Paradójicamente, escribo para hacerme oír, pero a la vez intentando que nadie entienda lo que escribo. Me hizo gracia que en la entrada anterior todos pensaron que hablaba de un amor no correspondido, cuando lo que siento hacia esa persona no tiene absolutamente nada que ver con amor. Es lo que hago, escupo frases disfrazadas de metáforas, palabras que, como laberintos, intentan alejar a quien lee (o incluso a mí misma) de lo que en realidad significan.  Lo que yo decía, no tratéis de encontrar(me) lógica alguna!! 
A empezar bien la semana, duendecillos! :)

11/1/12

A mí sí me importa que a vos no te importe.

A vos te chupa un reverendo huevo,

pero a mí tu indiferencia me desgarra los huesos.

Ojalá pudiera arrancarte el pedazo de hielo que tenés ahí en el pecho bombeando barro negro por tus venas, y hacerte tanto daño como vos me hiciste a mí.

8/1/12


La motivación aparece y desaparece, como sombras en un día nublado. 
A veces se esconde, sin avisar, tras una nebulosa de cansancio, desgana o simple aburrimiento. Y puede pasar horas, días o semanas oculta. Pero siempre aparece. A veces se encuentra en el fondo de un cajón, detrás del espejo, mezclada con unas palabras sabias, esbozada en una sonrisa cálida, o entre los acordes de una vieja canción. Sea como sea, regresa para dar el empujón necesario, para recargar las pilas y evitar que gane la fatiga.
Pero incluso cuando parezca que se ha ido para siempre, que ya nada vale la pena o que ni siquiera quedan razones por las cuales luchar, lo importante es recordar que no es así. Que si una vez encontraste motivos por los que seguir respirando es porque existen, porque están ahí, aunque ahora mismo no los veas. Tener en cuenta que la motivación aparecerá y volverá a brillar cuando pasen las nubes grises. Y mientras tanto, no perder la fe ni bajar la guardia. Seguir adelante hasta brille el sol.

Encontré esto que escribí hace un par de meses, y sinceramente, necesitaba leer algo así. No sé si será la depresión pre-post-vacacional (?) o qué, pero últimamente no he estado en buena racha. El caso es que me encanta cuando mi yo del pasado escribe cosas que me salvan de mi yo del futuro, ahora solo me falta hacerle caso.
Besos a todos y todas!

6/1/12

Contradicción

Hoy blanco, mañana negro. Lucho y me rindo. Me caigo. Me levanto. Me vuelvo a caer. Quiero y no quiero. Me decido. Cambio de idea. Vuelvo a cambiar. Ya no estoy segura.


Voy arriba y luego abajo, y doy vueltas en círculos. AVANZO Y ЯЭTЯOCЭDO. Un paso adelante y dos atrás. Empiezo donde acabaré, y acabo justo en el mismo sitio. Me pierdo. Me busco. ¿Me encuentro? Quiero, y no quiero. 
Juego, me aburro, lo dejo, empiezo otra vez y me canso. Cierro los ojos. ¿Río o lloro?
Creo en mí: puedo hacerlo. Lo intento y tropiezo. No quiero.
Promesas y mentiras. Cal y arena. Luz y sombra. Ayer era invierno y hoy es verano, sin primavera por medio. Azúcar y sal. Cuentos y pesadillas. Final feliz, y luego segunda parte. 
Media vuelta y a empezar de cero. Pierdo la cuenta y las esperanzas
Sueño y quiero. Despierto, y dejo de querer. No quiero y quiero, y quiero y no quiero...

Quiero.
¿A la derecha o a la izquierda?              
                       No quiero.
Mejor camino en zigzag.

Amor y odio. Norte y sur. Sonrío y pinto un arco iris brillante, que tarde o temprano destiñe y todo se vuelve gris. Ayer hice de víctima, hoy hago de verdugo.
Vida.Muerte.Noche.Día.Luna.Sol.Frío.Calor.Alegría.Tristeza.Hoy.Mañana.Siempre.Nunca.Todo.Nada.

Quiero, no quiero, quiero, no quiero, vuelvo a querer, pero ahora ya no. Quiero un poco menos y luego un poco más. Quiero querer, quiero no querer, no quiero querer...¡NO SÉ QUÉ QUIERO!


4/1/12

Please let me keep this memory

-Joel...
-¿Clementine?
-¿Soy fea?
-Uh-uh.
-Cuando era pequeña creía que era fea. A veces pienso que la gente no entiende lo solos que se sienten los niños, como si no importaran. Recuerdo que cuando tenía ocho años, tenía un montón de juguetes. Mi favorita era una muñeca fea a la que llamaba Clementine, y no paraba de gritarle: "¡No puedes ser fea! ¡Sé bonita!" Es raro... sentía que si podía transformarla a ella, yo también cambiaría mágicamente.
-Eres bonita.
-Joely, no me dejes nunca.

-Escena favorita de una de mis películas favoritas: 

Por cierto, mi otro blog está un poco solitario...
Besos!!