29/7/11

Sane vs. Insane


  1. Pedir las palomitas más grandes y compartirlas.
  2. Ir de rebajas y probarte todo lo que encuentras.
  3. Dejar la yema del huevo frito para el final.
  4. Que se te caiga todo el relleno del sandwich al  morderlo.
  5. Hacer burbujas con la pajita en la coca cola.
  6. Hacer un monigote con los cheetos y las apetinas.
  7. Comerte los ingredientes mientras cocinas.
  8. Pedir cada uno un sabor distinto de helado para probarlos todos.
  9. Ponerte un bigote de leche.
  10. Comer un algodón de azúcar a pellizcos.
  11. Morder la pizza y ver cómo el queso se estira hasta el infinito.
  12. Rebañar el plato con un trozo de pan.
  13. Abrazar a alguien durante mucho rato.
  14. Mojar las galletas María en el colacao.
  1. Meterte los dedos en la garganta hasta vomitar.
  2. Desear romper de una patada cada maldito espejo.
  3. Ensuciar un plato para que crean que has comido.
  4. Chupar un cubito de hielo hasta que te duela el cerebro.
  5. Inventar una excusa para no salir el fin de semana.
  6. Contar cada caloría como si te fuera la vida en ello.
  7. Esconder la comida en la papelera de tu cuarto.
  8. Decir que no tienes hambre cuando llevas cuatro días sin probar bocado.
  9. Morder. Masticar. Escupir.
  10. Mentir sin piedad ni vergüenza
  11. Comparar tu cuerpo con el de cada persona que pasa por tu lado.
  12. Tener frío en agosto.
  13. Tenerle miedo hasta al más mínimo contacto físico.
  14. Tirar los macarrones por el inodoro.
¿Cuál escogeré? Sé que parece lógico, que se cae de maduro, y que debería ser una decisión fácil, de las que se toman solas... Y sin embargo me está costando la vida. Esto va a ser aún más difícil de lo que pensé.

27/7/11

I'm not a princess, and this is not a fairy tale.

Sé que en una época dije lo contrario, pero no soy una jodida princesa de cuento de hadas. No lo soy ni quiero serlo. Las princesas me resultan seres ridículos. Incluso desagradables.
Viven en una burbuja de cristal irrompible donde ni el viento les despeina su fabuloso pelo Pantene, ni la luz del sol les irrita su perfecta tez pálida. Se pasan la vida cortando flores y cantando, porque no tienen nada mejor que hacer ni de qué preocuparse. Total, si alguna vez se toparan con un obstáculo en su camino, no tienen más que tumbarse en un ataúd de cristal y echarse una siesta de cien años, que ya llegará algún apuesto príncipe a rescatarlas. Y si no, aparecerá algún hada madrina o algún genio de lámpara que se encargará de solucionar sus absurdos problemas. El caso es que ellas no tienen que ocuparse de nada, porque tarde o temprano el universo entero conspirará a su favor para que obtengan el final feliz que el destino les ha reservado. Además, si mueven un dedo podrían romperse una uña, y eso sí que sería una tragedia colosal.


Yo no tengo nada en común con esos pseudo-personajes. A veces pienso que me parezco más a la bruja malvada, o algo así. Al fin y al cabo, me encerré yo solita en una torre demasiado alta de la que no sabía escapar. Pero como tenga que esperar a que me crezca la melena lo suficiente como para descender por ella, voy apañada... Prefiero arriesgarme y saltar. Porque sé que la caída no será mortal, que cualquier daño será sólo temporal. Los moretones desaparecen y las heridas se curan, pero la libertad que obtendré cuando escape... eso no me lo quitará nadie.
Y paso de tener que depender de un príncipe azul de un país lejano (al que por cierto, parece que se le ha estropeado el GPS y se ha perdido por el camino). No necesito un héroe que me salve, porque sé que la fuerza que tengo en mi interior me basta y me sobra para cuidar de mí misma.
No, no quiero ser otra estúpida princesa de las que tienen el "colorín colorado" asegurado desde el principio del cuento. Prefiero saltarme el guión y escribir día a día mi propia historia, sin saber qué me depara el próximo capítulo. Qué le voy a hacer, a mí me va más el suspense y los finales abiertos.

26/7/11

La gente no entiende...

Que no queremos llamar la atención, que necesitamos ayuda pero no sabemos cómo ni a quién pedirla.
Que no intentamos manipular ni hacer daño a nadie. Que lo único que queremos es sentir. Sentir algo, aunque sea dolor. Sentir para saber que seguimos vivas.
Que esto no se trata sólo de adelgazar, sino de recuperar el control. O quizás de desaparecer...




La gente no lo entiende, pero es que tampoco hacen nada por entender.
Me gustaría que por una vez, miraran un poco más allá de los estereotipos en vez de limitarse a prejuzgar... Que dejaran de mirar sin ver, que no se apresuraran a ponerle la etiqueta de niña caprichosa a cualquiera que haya caído en esta enfermedad. 
Que comprendan que somos personas y nos duele que nos miren con asco, lástima o hasta miedo. Que nos trataran con el respeto que merecemos, y se esforzaran por conocernos antes de sentenciarnos. ¿O pido demasiado?

24/7/11

Let's be stupid



-Vamos, que hoy es sábado y me apetece hacer algo realmente estúpido.
-¿Eres consciente de que podrías acabar arrepintiéndote el resto de tu vida?
-Es un riesgo que estoy dispuesta a correr.- anunció acercándose peligrosamente.

Y cuando le desabrochó el primer botón de la camisa, se rindió a sus caricias, sabiendo que ya no había vuelta atrás.

10/7/11

Aún no he decidido el rumbo que tomaré mañana al despertar


Sé que en silencio, en tu habitación, le has rezado a la muerte para que venga por ti. Créeme,no eres la única que lo ha hecho. Me atrevería a asegurar que en algún instante, todos hemos querido escapar junto a ella. Pero hoy, mejor no la invoques tanto y duerme. Cierra los ojos e imagina que mañana tu futuro será distinto. No te das cuenta de que te estás desperdiciando a ti misma mientras te pierdes en el dolor. Te empeñas en creer que la vida te castiga. Te encierras creyendo que todo empeorará y luego haces todo lo posible para que así sea. Y no has pensado que morir significa tan solo dejar de existir. Dejar de sentir. De qué sirve no sentir si no podrás disfrutar de aquella sensación que tanto anhelaste? Así que siente ahora. Ahora que aun hay un corazón latiendo dentro de tu pecho. Ahora que aun tienes aire. Ahora que aun tienes el amor de aquellos que te rodean. Aun estas a tiempo de vivir. La vida no es fácil ni simple. Si así lo fuera, ¿qué objeto tendría? Claro que los límites existen. Nadie dijo que todo fuera a ser tan perfecto como lo deseamos. Pero en cierto punto, hasta el dolor merece ser sentido. ¿Cómo planeas aprender de la vida sin sufrimiento? Si cada espina clavada representa en sí misma una motivación para ser sacada. Para seguir. Solo tú decides, si deseas quitarla o continuar con ese molesto dolor eternamente. Recuerda siempre, que no existe nada que alguien pueda hacer por ti. Nada es más grande que tú misma. Eres invencible tan solo si tú quieres serlo. Te apresuras corriendo tras la muerte y olvidas que ella no necesita que la encuentres, porque tarde o temprano vendrá a ti.
Creo comprenderte, aunque tal vez no lo haga del todo. Tanto que miramos a diario a la cara a otros sin imaginarnos lo que hay en su interior, tanto que hacemos juicios, como si los conociéramos, cuando en realidad no nos conocemos ni a nosotros mismos. Pero alguna vez yo escuché esas mismas palabras en mi boca. Ahora me empeño en no pronunciarlas, aunque aun ronden por mi mente. Aunque aun las pesadillas nocturnas me acorralen y me roben pedazos de alma. Aun no sé quién soy. Aun no he decidido el rumbo que tomaré mañana al despertar. Y sin embargo despierto. Porque ya sé que el beso de la muerte es amargo. Porque aprendí a valorar hasta la cosa más pequeña. Ya sé que por más que lo intente, jamás nada será como lo deseo. Pero sigoVivoRespiroCamino.  Tengo la impresión de que ya había transitado este camino antes. Tal vez en vidas anteriores. O tal vez ya lo transitó alguien más por mí y este quedo registrado en mi adn, en lo más profundo de la historia de aquellos que estuvieron antes de mí. Entonces recuerdo que otros han estado en mi lugar y en el tuyo.
Cambiar las cosas nunca es fácil. Puede que nada cambie. ¿Cómo saberlo, si te niegas a intentarlo? Tienes todo aquello que deseas dentro de ti. No te escondas de la vida, porque la cobardía es un acto imperdonable. Tienes derecho a sentir miedo, pero nunca a paralizarte frente a él. Tienes derecho a caer, pero nunca a quedarte en el suelo. Tienes derecho a llorar, pero nunca a no secar tus lágrimas. Tienes derecho a equivocarte, pero nunca a cometer el mismo error dos veces. Tienes derecho a hacer cualquier cosa que desees, mientras sea en busca de tu propio bienestar y no atente contra otros. Tienes derecho a vivir, aquello que llevas años negándote. Así que levántate, porque si mañana mueres, muchos lloraran, pero al fin de cuentas, el mundo jamás dejará de girar por ti… Vive, ahora que aun estas a tiempo de hacerlo… Decide vivir ahora, porque tal vez mañana, ya sea muy tarde.

Este texto lo escribió mi buena amiga Rose, y me pareció tan real, tan acertado y tan optimista que quise compartirlo... Ya te lo he dicho muchas veces niña, tienes un don increíble escribiendo!!
Pasaros por su blog, que no tiene desperdicio!! http://coffeein-teacups.blogspot.com

5/7/11

Pesadilla

¿Qué pasa? ¿Qué está ocurriendo aquí?
Todo a mi alrededor gira vertiginosamente, el mundo da vueltas sin descanso, segundo tras segundo, día tras día.
¿Dónde estoy? ¿Qué son estas sombras que me rodean? Esta extraña presencia que acecha, que intenta atraparme y juega con mi mente, que ahora me acaricia y ahora me abofetea.
La humedad, fría, trepa por las paredes, y las espinas se clavan en mis pies a cada paso que doy, y las enredaderas crecen intentando apresar mi cuerpo.
¿Qué sitio es éste?
Los gritos retumban en mi cabeza... ¿o son susurros?
Palabras que se mezclan unas con otras, formando frases incomprensibles, agrandando el vacío que se abre bajo mis pies.
El viento sacudió la calma, y convirtió todo en confusión. Y ahora se cuela entre las ramas de un viejo árbol moribundo, y parece pronunciar tu nombre en un silbido.
¡Por Dios, que alguien me despierte! Que alguien aparte estas garras de mi cuello, que alguien me libere de estas enredaderas... que se callen las voces que gritan, que se detenga el tiempo en ese reloj de arena que no hace más que estirar las horas eternamente.
Luz, quiero ver luz y sentir calor. Y no escuchar más que el silencio durante un rato largo. Quiero destrozar el reloj de arena y escupir todo el polvo que he tragado.
Quiero que el viento deje de hablar de ti, quiero olvidarte, ya es hora de que te vayas de mi cabeza para siempre.



-¡Lárgate de una vez, ¿quieres?! - grito, sin soltarte la mano.
Y tú esbozas tu media sonrisa y, haciendo ese gesto de superioridad que me gusta tanto y a la vez odio, me dices:
-Eres tú la que no me deja ir.
Es cierto. Te tengo la mano, la aprieto con fuerza porque eres lo único real en esta pesadilla. Y porque temo que, si desapareces, acabaré enloqueciendo. O, lo que sería peor, convirtiéndome en una de las siniestras sombras que susurran por aquí.
Pero espera.
No tiene por qué acabar así.
Yo inventé este lugar, y yo lo convertí en una pesadilla. Entonces, yo soy la que puede cambiarlo.
El viento se callará cuando deje de pensarte, se desvanecerán las sombras cuando ya no te necesite, se caerán las espinas cuando ya no dependa de ti.
Lloverá, y la lluvia borrará cualquier rastro que quede de ti, hasta la última huella... y despertaré de la pesadilla que lleva tu nombre.