30/12/11

Sayonara 2011!

Estamos a 31 de diciembre y me apetece hacer un recuento del año que se termina, pero no sé cómo resumir en una sola entrada todo lo que ha pasado en mi vida en los últimos 365 días. 2011 han sido doce meses de subidas y bajadas, una auténtica montaña rusa de emociones y nuevas experiencias. 
Debo decir que lo empecé con mal pie, recuerdo que al mirar al futuro sólo era capaz de ver un horizonte de nubarrones grises. Y si enero fue gris, febrero fue completamente negro, fue perder toda esperanza y tocar fondo. Pero tocar fondo para renacer y aprender, porque durante el mes de marzo aprendí quiénes eran mis verdaderos amigos y quiénes no. Aún así, pasó la primavera sin que nada cambiara demasiado, seguía estancada en el mismo punto. Tuvo que llegar junio para empezar a sentir que esa no era la vida que quería. Necesité medio verano para reconocer que necesitaba ayuda, y por fin, en julio logré armarme de valor para pedirla. En agosto hice la promesa de no abandonar ni rendirme, y en septiembre descubrí con ilusión un rayo de esperanza al final del túnel. Octubre, noviembre y diciembre han sido tres meses llenos de nuevas experiencias, nuevas caras, retos, aprendizajes, y emociones que había olvidado. Creo que es la primera vez en mi vida que puedo decir sinceramente que echaré de menos al año que se va (o al menos su segunda mitad).


Y es que hoy, me doy cuenta de que soy una persona totalmente distinta a la Lucy que era el diciembre pasado. Aquella Lucy que se encontraba atada de pies y manos, totalmente perdida, ciega y sola, que se escondía de todo el mundo, que no podía sonreír de verdad y que ni siquiera sabía quién era, qué quería, ni hacia dónde iba... Esa Lucy no tiene nada que ver con la de hoy, que sigue bastante perdida, pero ahora tiene quién le enseñe el camino. Que ya no está sola porque ha empezado a salir de su escondite, a sonreír, a caminar con un rumbo fijo y un destino claro. Está descubriendo quién es, y soltando las ataduras que durante tanto tiempo la inmovilizaron.
Sólo me queda dar las gracias a todas las personas que me están acompañando en esta aventura, de lejos o de cerca, que de forma directa o indirecta me hacen el camino más fácil. Eso os incluye a vosotros, seguidores, lectores y gente que comenta!

Gracias de todo corazón por formar parte de mi vida. 

Espero que entréis en el 2012 con pilas recargadas, y que no se os agoten después del opening, sino que duren hasta los créditos finales. ¡Sed felices!

27/12/11

Números que son enemigos

Durante años mi vida entera ha girado alrededor de números. Todo lo que hacía era contar. Contar calorías ingeridas, calorías quemadas, tallas, centímetros, kilos, gramos... Sumar y restar, números y más números. Y lo que es peor, permitía que mi estado de ánimo y mi autoestima estuvieran determinados exclusivamente por esas cifras. Pero ya está bien, ¿no?
La felicidad no puede medirse en calorías, ni el valor de una persona en kilogramos. 
Hoy no lo digo para convencer a quien lea, sino para recordármelo a mí misma. A veces se me olvidan estas cosas, y me obsesiono hasta el punto de sentir que mi peso es lo único que me da o me quita valor.


Hace unos días, tuve la brillante idea de pesarme aunque me lo tienen terminantemente prohibido, y a sabiendas de que el número que viera me iba a sentar como una bofetada. Dicho y hecho. Ahora no puedo quitármelo de la cabeza y me persigue haga lo que haga... Pero como me dijo ayer mi amiga Piper, la báscula tenía que marcar un peso mayor al de antes, que tampoco era sano, para demostrarme que estoy mejorando. Es cierto que todavía no era el momento de enfrentarme a eso, pero como también me dijo Piper, tarde o temprano tengo que vencer ese miedo a los números y aprender a que no me afecten tanto.
¿Y sabéis la parte buena? Que he conseguido manejar la situación yo sola y no venirme abajo. Vale, sí tuve un tropezón serio, pero después de llorar toda la noche y romper un espejo, me he vuelto a levantar. He ido a la peluquería (que es lo que suele salvarme en estas situaciones) y he salido más pelirroja, con el pelo más liso y sintiéndome mejor, sin que me importe tanto lo que diga la báscula. Y lo que es más positivo, estoy logrando resistir el impulso de mandarlo todo a la mierda. Sigo luchando por lo que yo quiero y rechazando lo que la enfermedad quiere que quiera. De los errores se aprende y yo he aprendido la lección: las pautas que me ponen están para cumplirlas. (Nota mental: Lucy del futuro, hazle caso a tu nutricionista!!)

Vamos chica, es sólo un número, no vas a permitir que te gane ni que te impida vivir tu vida.

PD: Piper, te quiero con locura y nunca me voy a cansar de decirte que eres mi ejemplo, aunque vos te canses de escucharlo xD. Conseguiste lo que yo lucho por conseguir y no sabes cuánto te admiro por ello. Gracias por estar siempre!!

PD 2: Gracias también a ti, JC, sabía que ibas a convencerme de hacer lo que tengo que hacer ;)

24/12/11



Y cada año, cuando llegaba el frío y se encendían las luces, a ella se le encogía el corazón y se le apagaba la sonrisa.



(Pero aún así, os deseo de corazón que disfrutéis estos días, y todos los de vuestras vidas).

20/12/11

anorexiaceptada dijo: Ola nena¡¡¡^^ Acabas de empesar con ana? Si acabas de comensar te aconsejo q lo dejes=) Es un consejo de amiga^^ 
wannaberoniprincess dijo: no dejes que te coma ana y mía porque como pasa muy seguido... se llega a la meta y ya nos gusto y queremos más y más... así es que andate con cuidado en ese sentido...
princessisabelle dijo: bueno un año no es mucho mi niña, aun estas a tiempo de pensarla, no es que esté en contra de esto, porque soy la menos indicada, pero con el paso del tiempo te quieres salir y no puedes yo ya llevo once años, puaj, y es el infierno que no le deseo a nadie

Son algunos de los comentarios que he encontrado releyendo las primeras entradas de mi viejo metroflog pro ana. Me llama la atención cómo el camino, en síntesis, siempre es el mismo: 

Empiezas tomando la irrevocable decisión de ser perfecta, juras que dejarás que Ana y Mía te guíen hacia esa meta que crees realista, ignoras todas las señales que te advierten de que estás a punto de cometer una estupidez, y te lanzas con los ojos cerrados a la boca del lobo. 
Al principio crees de verdad que lograrás tu objetivo, y por esa razón sigues adentrándote más y más en ese oscuro laberinto. Pero a medida que avanzas, empiezas a darte cuenta de que te estás perdiendo cada vez más. Y te arrepientes de no haber escuchado las advertencias y maldices el día en el que empezó tu pesadilla. Todos llegamos a este punto. Y es entonces cuando te pasas al bando de los que intentan impedir que alguien más entre al fatídico juego. Ahí es cuando quieres contar tu historia para evitar que otros caigan en tus errores. 
Pero aunque te quedes sin voz de tanto advertir a gritos lo que has vivido, no siempre puedes hacer que te escuchen, porque hay personas que se encuentran tan ciegas y sordas como te encontrabas tú al principio. Como estaba yo cuando me dejaban los comentarios de arriba.

Por eso sé que a mi blog seguirán llegando personas que buscan "cómo ser anoréxica", "cómo vomitar sin hacer ruido", "carreras pro ana", etc. y que muchas leerán lo que escribo, cerrarán la ventana del navegador y no cambiarán de idea. Sé que muchas otras ni siquiera lo leerán, y sé que habrá quien me putee y piense que no soy nadie para andar dando consejos. Pero albergo la esperanza de que mis palabras le sirvan aunque sea a alguien. Porque hay una forma de escapar del laberinto, y es regresar por donde entraste. Claro que a veces estás tan perdida que necesitas alguien que te ayude a encontrar el camino de vuelta. 
Pero se puede, se puede y vale la pena intentarlo.


PD: Estoy feliz. A partir de hoy, quedan 91 días de invierno por estrenar. Espero que los disfrutéis tanto como pienso hacerlo yo!!

18/12/11



Al final fue buena idea salir ayer. Fui con mis primitos a ver un musical de Disney, y sinceramente creo que me gustó a mí más que a ellos xD. Canté todas las canciones, me reí, me emocioné y lo disfruté como una enana. Y es que en el fondo sigo siendo esa niña de 7 años que dormía con la ventana abierta esperando a que, alguna noche, Peter Pan entrara a la habitación buscando su sombra... (true story).
Pero no fue sólo eso, hay algo más que quería contaros. Después del espectáculo fuimos a cenar a McDonalds. ¿Me creéis si os digo que hacía año y medio que no pisaba uno? Para mí McDonalds, Burger King y demás, son sinónimo de calorías y grasa, infierno y tortura. Hasta hace poco, dar un solo bocado a cualquier cosa procedente de un sitio así, habría sido un pecado imperdonable y habría implicado la obligación de vomitar. 
Es por eso que me parece mentira haber entrado a uno y haber sobrevivido sin que se acabe el mundo... Y más increíble todavía fue pasar un buen rato allí, reírme y controlar medianamente los pensamientos obsesivos. Vale, todavía no soy capaz de pedirme una hamburguesa, falta mucho para eso. Y tampoco puedo negar que por lo menos el 80% del tiempo que estuvimos allí, me lo pasé agobiada y calculando calorías. Pero aunque haya sido una "simple" ensalada, y aunque "sólo" haya logrado desconectar el 20% restante del tiempo, para mí es mucho, sobre todo teniendo en cuenta que en los últimos días he tenido unos cuantos tropezones.

Quizás esto sea una tontería, no sé, me apetecía contarlo aquí. Es sólo que me siento bien al mirar atrás y ver los pasos que voy dando :)
Gracias a todos una vez más por vuestras palabras de ánimo y por el apoyo a través de la pantalla. No puedo creer que haya 260 personas desperdigadas por el planeta tomándose el tiempo de leer mis desvaríos, y hasta comentar algo al respecto. Sois geniales!! Disfrutad lo poco que queda de finde!! 

17/12/11


Has tropezado, has caído de narices al suelo otra vez. ¿Pero qué piensas hacer ahora? Resignarse no es opción, quedarte en el suelo a lloriquear no soluciona nada.
¿Por qué no te levantas, le echas dos pares y te enfrentas a lo que venga? No importa cuánto miedo tengas, no importa cuán bajo creas que has caído, ni lo terrible que haya sido tu día. Siempre puedes cambiarlo, estás a tiempo. ¿Por qué dejarlo para mañana? Cuanto más esperes, más te va a costar. El tiempo sólo hace las cosas más difíciles. Así que actúa ahora que aún no es tarde, ahora que tienes fuerzas para sonreír, ahora que hay un corazón latiendo dentro de tu pecho. AHORA, y no después.

Llevo unos días raros, bastante raros.
Estoy hipersensible, aunque no puedo explicar lo que siento. No sé si necesito respirar o dejar de respirar. Sólo me apetece esconderme debajo de las sábanas y escuchar Pink Floyd hasta que se acabe el mundo. Pero eso sería abandonarme y sumergirme otra vez en el pozo de autocompasión que tanto detesto. 
Además, hoy es sábado gente, así que hagamos el esfuerzo de salir un rato, desconectar y sonreír. Quién sabe, quizás hasta acabemos riendo con ganas...

12/12/11

-Yo de mayor quiero ser pequeña, que a los adultos no hay quien los entienda.


Y dicho esto, espolvoreó al aire una pizca de polvo de hadas y echó a volar rumbo a Nunca Jamás.

9/12/11


-Habíamos hecho un trato, ¿recuerdas? Me dijiste que me querías hasta los huesos, me juraste que me seguirías hasta el final. Yo a cambio prometí guiarte hasta esa meta que tanto codiciabas. Te dije que te convertiría en todo lo que querías ser. Tan sólo tenías que confiar en mí y obedecerme. ¿Y a caso no cumplí yo mis promesas? Parece mentira que después de todo lo que te he dado, me vuelvas la espalda. A mí, que nunca te he abandonado, que te he acompañado lealmente todos estos años...

-Que no quieras abandonarme no te hace leal. Eres astuta, falsa, manipuladora. Y lo peor es que me estabas convirtiendo en lo mismo. ¿Cómo puedes tratar de hacerme creer que eres leal después de tenerme engañada tanto tiempo? Me prometiste una perfección que no existe. Y nunca me diste a leer la letra pequeña del contrato. No me advertiste de cuánto daño le haría a mi familia y mis amigos, ni de la culpa que tendría que cargar, ni de cómo ibas a destrozar mi cuerpo, ni de que a la larga te convertirías en una obsesión que condicionaría toda mi vida.

-No necesitabas que te lo dijera, Lucy, tú ya habías oído historias sobre mí y sabías que el precio era alto. Al fin y al cabo, la recompensa también lo era. Estábamos cerca, muy cerca...

-¿Cerca de qué? Yo no podía siquiera imaginar hasta qué límites me llevarías. Me estabas arrastrando a la Muerte, Ana. Ese era tu objetivo final, ¿verdad?

-¿Y no era eso lo que buscabas? ¿No decías que preferías morir a seguir viviendo una vida sin sentido? Yo le dí sentido a tu vida. Te dí una razón para levantarte cada mañana.

-Decía eso porque en aquel momento estaba confundida y no podía ver las cosas claras. Pero todo lo que tú hiciste fue cegarme aún más. 


-¿Vas a decirme que no te gustaba pesarte y ver que los números de la báscula seguían descendiendo? ¿Que no te sentías fuerte cuando pasabas días sin comer? ¿Que no disfrutabas cuando hacías ejercicio hasta quedar agotada y luego veías los resultados? ¿Que no adorabas la sensación de control que solo yo te concedía?

-Era solo eso, una sensación. Otra de tus mentiras crueles. Me convenciste de que tenía el control mientras me manejabas a tu antojo. Me quitaste mucho más de lo que me diste, Ana. Me robaste la sonrisa, me arrebataste la libertad, me dejaste sin días de piscina y sin tardes de chocolate con nata. Me despojaste de la confianza en mí misma, del tiempo que me obligaste a malgastar contando calorías, centímetros, abdominales, gramos, planificando comidas o no-comidas, ingeniando nuevas formas de autodestruirme, inventando excusas y llorando a escondidas. Quiero que me devuelvas todo lo que me pertenece y cogiste sin permiso. QUIERO QUE TE VAYAS.

-No es la primera vez que dices eso. Pero sabes que no puedes vivir sin mí. Cada vez que lo intentas, acabas regresando a suplicarme un perdón que no te mereces. Pero no importa, porque yo solo quiero lo mejor para ti. Estoy dispuesta a darte otra oportunidad sin cambias de opinión.

-Esta vez es diferente. Tengo al menos tres cosas que antes no tenía: la primera son ganas. Las otras dos son un nutricionista y una psicóloga ayudándome y marcándome el camino a seguir. Y no tengo nada de qué arrepentirme ni tú tienes nada que perdonarme. Si ni siquiera existes. Yo te inventé, y por eso sé que puedo sobrevivir sin ti. Te lo demostraré.

-No voy a ponértelo fácil.

-Lo sé, pero me gustan los retos :)

1/12/11

Amores que matan

Un beso de despedida. El sabor agridulce del adiós en sus labios.
-¿Recuerdas nuestro trato?- pregunta él.
-"Hasta que la muerte nos separe." -responde ella con la voz quebrada.
Y para demostrarle que es un hombre de palabra, aprieta el gatillo.


"Cariño, yo siempre cumplo mis promesas."

28/11/11

Con alas nuevas

Me di la vuelta, miré hacia atrás y la vi:
Sentada en la esquina de siempre, temblando, mordiéndose el labio tratando de contener las lágrimas. Sangrando. Como cada día... odiando al mundo, a su patética existencia y a sí misma. 
Me fijé en su mirada perdida y en su vida sin rumbo. Noté cuánto le costaba respirar y sentí cómo sentía que se ahogaba. La observé arrastrar con furia el filo metálico sobre su cuerpo, y me embargaron la misma desesperación, la misma confusión y el mismo caos que ella estaba experimentando.
Comprendí que esa chica no era más que mi propia sombra, una visión de todas las veces que yo había sangrado en aquel rincón. 

No sentí lástima ni compasión por ella. Tampoco miedo, odio ni rencor. Sentí algo distinto que no sé nombrar. Una simpatía cercana al cariño, con una pizca de esperanza. Esperanza porque en ese momento supe que yo era la única capaz de detenerla y tuve la certeza de que ese capítulo de su vida estaba a punto de cerrarse, y que las páginas futuras le deparaban algo mejor.

Entonces volví a girarme y me encontré cara a cara con un espejo que me devolvió una imagen completamente distinta de mí misma: 
Con alas nuevas, con una sonrisa por escudo, con fuerzas y ganas de luchar, y con una lista de progresos bastante considerable.
Me salpicó su entusiasmo.

Sé que si hubiera mirado detrás de mi reflejo, habría visto también el futuro... pero no quise spoilearme el final de la historia. Prefiero ser yo quien la escriba, y descubrirlo poco a poco.

Siento haber desaparecido sin avisar, pero surgió algo y tuve que hacerlo, no me quedaba más remedio... De todas formas he vuelto, y para quedarme. Todavía me queda mucho por susurrar, así que espero que vosotros tengáis ganas de escucharme!!

2/11/11

Demi Lovato

No me gusta como actriz, y como cantante tampoco me emociona demasiado... Pero como persona, esta chica me parece admirable. Es valiente, luchadora, fuerte. Desde mi punto de vista, todo un ejemplo a imitar.
Hace un año, Demi Lovato inició un tratamiento para superar, entre otras cosas, sus problemas con la comida y las autolesiones. Según ella, al principio pensaba en "fingir que estaba bien" hasta que le dieran el alta y la dejaran en paz (curioso, la misma idea que se pasea por mi cabeza últimamente...) Sin embargo, siguió adelante y al poco tiempo se dio cuenta de que estaba en el camino correcto.
Lo dicho, todo un ejemplo a seguir...

Os dejo la primera parte de una entrevista de hace unos meses, y os animo a ver las otras dos y a pensar un rato en ello. 
Y aquí podéis leer otra entrevista de esta semana para MTV, solo que está en inglés. Por si a alguien le interesa. Besos!




PD: No os asustéis por la última entrada, estoy bien, fue sólo un día raro. Próximamente os contaré cómo va todo :)

1/11/11

Please just make me stop


Me gustaría ser una perra de esas que se pasean por la vida haciendo daño a todo el mundo sin remordimiento alguno. 
Me gustaría ser capaz de hacer lo que me diera la gana sin que me importara si alguien más sale herido.

Me gustaría mandarlo todo a la mierda.

No aguanto ni un puto minuto más.

Quiero vomitar hasta quedarme sin aliento.

30/10/11

Almas gemelas

Están situadas una frente a la otra, guardando una distancia prudencial, intentando contener el deseo de acercarse más. 
Ambas saben que la otra siente lo mismo sin necesidad de palabras, porque sus pupilas les cuentan la verdad a gritos.
Pertenecen a universos completamente contrarios,  aunque después de pasar tanto tiempo contemplándose en silencio a través de la ventana, ya ninguna tiene claro a qué lado pertenece. El mundo de cada una gira vertiginosamente en torno al mundo de la otra. Quizás por eso sienten una fuerza centrífuga invisible que las aleja sin piedad. Son exactamente iguales pero diametralmente distintas. Se atraen con el magnetismo de los polos opuestos, para luego repelerse con la furia de dos electrones enemistados.
Lo cierto es que se quieren con locura. Pero ninguna se atreve a dar el primer paso porque comprenden que su amor es tan imposible como prohibido. 
Se conforman con intercambiar sonrisas y miradas furtivas. Les encanta empañar el cristal y dibujar corazones palpitantes. Les gusta juntar las manos y aplastar las narices contra la superficie, imaginando cómo sería el tacto de sus pieles rozándose. Son bastante felices así...


Hoy, sin embargo, algo ha cambiado.
La chica de este lado está cansada de observar a su amante muda con un hambre voraz. Quiere atravesar la frágil barrera que las separa y anudar sus labios a los de ella sin que el frío vidrio se lo impida, y fundirse en un solo cuerpo, acariciarle la piel y aspirar el perfume de su cabello dorado. Alza la vista y clava la mirada en el par de ojos oscuros que tiene ante sí, buscando la aprobación de la otra. Ella le sostiene la mirada con una sonrisa seductora. 
Ya lo han decidido. 
Impacientes por sentirse, las dos levantan el puño a la vez y golpean el cristal con furia y pasión, con precisión y armonía, como si de una coreografía exhaustivamente ensayada se tratara. 
La superficie cede, rompiéndose con estrépito, dibujando el pánico y la confusión en los rostros de las dos amantes mientras sus mundos se despedazan simétricamente. 
Y se quedan solas, rodeadas de un espejo hecho añicos que las acusa de haber asesinado cada una a su alma gemela.




Por cierto, a alguien le apetece pasarse por mi otro blog??
Besos ♥

23/10/11

Verdades como puños.


  1. Ana es "perfecta" porque no come.
  2. Ana no necesita comer porque no tiene hambre.
  3. Ana no tiene hambre porque se sacia con las vidas de sus víctimas.
  4. Ana promete convertirte en princesa, pero te hace su esclava.
  5. Ana jura que te entregará la perfección, pero te arrastrará lentamente a la Muerte.
  6. Ana te asegura que le dará sentido a tu vida, pero en vez de eso la destrozará.
  7. Ana te hará creer que tienes el control, pero pronto será ella quien te controle.
  8. Ana mata a sus princesas.
  9. Ana te matará a ti si caes en sus redes y le sigues el juego.
  10. Nada de lo que Ana te ofrece vale la pena. 
    Pero la vida que tienes por delante... eso sí que se merece una oportunidad.

16/10/11

Decídete

Todos los días se toman decisiones. Grandes y pequeñas, algunas importantes y otras no tanto... pero tarde o temprano, a todos  nos toca enfrentarnos a una decisión de las que asustan. De las que pueden cambiar el curso de toda una vida.
Hay ocasiones en las que se abren ante ti infinidad de caminos, pero tienes tan claro cuál es tu destino, que ni te detienes a pensarlo.
Otras veces sólo tienes dos posibles rutas, y sin embargo te parecen un laberinto sin salida y eres capaz de pasarte años dudando entre ambas. Eres consciente de que, dependiendo de la que escojas, podrás sentirte orgullosa de tu elección para siempre... o acabar arrepintiéndote por el resto de tus días.
Está bien, es comprensible que tengas miedo. Cuando llevas mucho tiempo dando vueltas en círculos por el mismo camino, cuesta abandonarlo. El recorrer un sendero conocido te transmite seguridad, incluso si en el fondo sabes que no te conviene, o sientes que no tiene sentido alguno. 
Y ahora se te presenta la oportunidad de acceder a un camino nuevo, en el que seguramente te toparás con obstáculos que no conoces, pero finalmente te llevará hacia el destino que tanto anhelas. Te asusta lo que puedas encontrar, pero sinceramente, no hay nada que perder, y hay mucho que ganar. 


¿Quieres averiguar hasta dónde eres capaz de llegar? 
Entonces no tienes más opción que intentarlo.

8/10/11

Mensajes en el viento

Mirando a la misma luna bajo la cual le habían robado su primer beso, preguntó en silencio al cielo dónde estaba él. Si seguía vivo. Si en ese preciso momento se hallaba pensando en ella desde el otro hemisferio. Si se sentía tan incompleto como se sentía ella sin su presencia.


Al mismo tiempo, en el lado opuesto del planeta, un joven se desplomaba de rodillas sobre el suelo, llevándose las manos ensangrentadas al pecho dolorido, donde la bala de un soldado enemigo se abría camino sin piedad. Y antes de cerrar los ojos para siempre, susurró el nombre de su amada en un último suspiro que se elevó, ligero, por el aire...

A ella, la respuesta a su pregunta le llegó en forma de una suave brisa que le acarició la piel y le revolvió el pelo, con la misma dulzura con la que solía hacerlo él. Y el viento travieso se coló entre las ramas de un sauce llorón, para pronunciar su nombre en un silbido. Entonces no le cupo duda de que él también pensaba en ella.

2/10/11


Cuando tu mente quiera jugarte una mala pasada y te incite a rendirte...

Pregúntale a tu corazón si de verdad vale la pena.

Lo siento!!! Siento estar tan desaparecida y no haberos contestado. He empezado las clases de nuevo y no he tenido mucho tiempo... Tenedme paciencia, que iré respondiendo poco a poco. 
Y mil gracias por los comentarios, estoy mejor =)

26/9/11

Tecleando incongruencias...

Cuidado con esta entrada, que no va a ser precisamente bonita! 
Es más, les recomiendo que ni la lean.


¿Alguna vez sintieron que iban a estallar en mil pedazos? ¿Y que luego esos pedazos iban a seguir estallando en más pedacitos, y estos a su vez en otros aún más pequeños, y así hasta que no quedaran más que diminutas moléculas de lo que una vez fueron sus cuerpos? ¿Sintieron que se les acababa el aire y que a sus pulmones no llegaba ni un jodido átomo de oxígeno? ¿Que la sangre se volvía demasiado espesa dentro de sus venas, que sus arterias estaban a punto de colapsar, que su corazón llevaba un ritmo de un trillón de revoluciones por minuto y que cada latido dolía como una puñalada? ¿Quisieron salir corriendo, o volando, o simplemente desvanecerse y fundirse en algún lugar lejano más allá de las nubes, pero ninguno de sus músculos parecía dispuesto a obedecer las órdenes de su cerebro? ¿Lo sintieron, o soy la única lunática a la que le pasa? Porque en este preciso instante siento que estoy a punto de volverme completamente loca. Más todavía, si cabe.

Quiero vomitar hasta escupir sangre y después pasarme días sin comer. Quiero meterme un tiro en la sien que resuene bien alto y después sólo quede silencio. Quiero calentar algún cuchillo para quemarme el brazo, y luego rajarme la carne por encima de las quemaduras y sangrar toda la noche. Quiero liarme a puñetazos con el espejo y con la primera persona que me toque, me hable o me mire. Quiero gritar a más decibelios de los que cualquier ser humano pueda escuchar. Quiero reventarme la cabeza a golpes contra alguna pared y quiero arrancarme el cerebro para no querer hacer todas estas barbaridades. 

Pero sobre todo, quiero cerrar los ojos y dormir. 
Dormir y no despertar hasta que todo esto haya acabado.

Perdón, tenía que sacarlo. Pero si a alguien no le gustó lo que escribí, que se joda, yo ya lo advertí.

16/9/11

Esperanza

Cuenta la leyenda, que cuando Zeus se enteró de que Prometeo les había enseñado a los humanos el secreto del fuego, se puso furioso. Temiendo que éstos llegaran a ser demasiado fuertes y le arrebataran su trono, planeó una cruel venganza. 
Ordenó a su hija que creara una bella mujer, modelándola con arcilla. La llamaron Pandora. La diosa Afrodita le enseñó el arte de la seducción, y Hermes el de la manipulación. Entonces, Zeus le entregó un cofre a la joven, ordenándole que no lo abriera por nada del mundo, y la envió a casa del hermano de Prometeo. Éste, al ver a la muchacha, se enamoró de ella y la tomó por esposa, no sin antes guardar el cofre en un sitio seguro, tal como Zeus había ordenado.
Al cabo de un tiempo, la curiosidad de Pandora fue más fuerte que su voluntad, y decidió echar un rápido vistazo al interior de la caja. Pero tan pronto como la abrió, todos los males de la humanidad, hasta entonces desconocidos, salieron de ella. Odios, enfermedades, guerras, hambres, envidias y demás se esparcieron por el mundo, afligiendo a los mortales. Sin embargo, la muchacha logró cerrar el cofre antes de que un último elemento escapara: la Esperanza. Quedó atrapada dentro de la caja de Pandora, dando así a la raza humana una herramienta para enfrentarse a los males que los abatirían, una razón para seguir viviendo a pesar de ellos.

¿Y a qué viene esta historia? Pues a que yo he abierto mi propia caja de Pandora. Al decidirme a hacerle frente a un problema, me he encontrado con un montón de dudas, miedos e inseguridades. Pero he descubierto que, enterrada bajo todas esas incertidumbres, se encuentra la tan buscada Esperanza. La tranquilidad de mirar al futuro sabiendo que, a pesar de los baches del camino, al final hay luz... Comprobar que esa esperanza no es una frágil ilusión que va a hacerse añicos al primer choque con la cruel realidad. No, no son imaginaciones mías, cada pasito que doy me demuestra que soy capaz de más de lo que esperaba. Yo puedo llegar hasta el final, y los hechos lo confirman.

7/9/11

Hay un héroe en tu interior


Pues ya está hecho el examen, por fin. Creo que salió bastante bien... Si apruebo lo celebraremos con una sorpresita, pronto os daré noticias ;)
Siento haberos hecho esperar, en seguida respondo los comentarios!! 
Y os dejo algo que escribí hace cosa de un mes para subirlo al blog, pero que hasta hoy no me había atrevido a releer... es un poco largo, lo sé, pero no quería dejar de compartirlo. Espero que guste, besos!!
                                  

Está sentada en el frío suelo del cuarto de baño, abrazada a sus propias rodillas. Balanceándose suavemente hacia adelante y hacia atrás. Se abraza a sí misma porque está asustada y necesita consuelo. Pero está sola, y si no lo hace ella, nadie más lo hará. Tiene los ojos cargados de lágrimas, pero no puede llorar. Tampoco quiere hacerlo. Trata de convencerse de que esas lágrimas no son de las que brotan del alma. Son el resultado del esfuerzo que ha hecho al introducirse los dedos en la garganta para vaciar el estómago. Pero aunque le asuste reconocerlo, yo sé que esas lágrimas saben a rabia y a impotencia.
Se muerde la rodilla de forma inconsciente, deseando comerse a sí misma hasta desaparecer. La taza del váter parece una boca gigante (qué irónico) burlándose de ella. Se pregunta qué pensarían sus amigos si la vieran en ese preciso momento. Con los ojos colorados, el estómago ardiendo, la garganta dolorida, los dedos llenos de saliva, casi sin aliento. Da asco, y lo sabe. Nadie se imagina que una niña como ella esconde un secreto tan escabroso. Y piensa que lo mejor es seguir así, sin que nadie se entere.
Me da pena esta chica. No sabe que si pidiera ayuda, habría muchas personas dispuestas a ofrecérsela. Cree que dejarán de quererla, que nadie la comprenderá, que la tomarán por loca y la juzgarán. Si supiera cuánto la aprecian su familia y sus amigos... Si supiera lo importante que es para  ellos, que darían cualquier cosa por verla feliz...
Se levanta temblando, y se coloca frente al espejo. Se mira, pero no se ve. Su mente la engaña y dibuja un reflejo distorsionado. Se encuentra cara a cara con un montón de imperfecciones, y es incapaz de ver la realidad. Se pone de perfil, se palpa los brazos, la cadera, el estómago. Se clava las uñas en los muslos convencida de que parece un elefante. Y no sabe, ni siquiera sospecha que Miguel, ese chico del que tanto tiempo lleva enamorada, se vuelve loco por sus piernas y su cintura. Que ya se fijaba en ella incluso antes, cuando tenía unos kilos de más.
Ojalá pudiera decírselo. Ojalá pudiera decirle lo hermosa que es, por dentro y por fuera, lo mucho que la quiere todo el mundo, lo valiosa que es. Pero no me escucha. Hay otras voces en su cabeza que se elevan apagando la mía. Hace tiempo que dejó de oírme.
Clava la mirada en el desgastado reflejo que tanto odia, y siente un enorme deseo de destrozar la superficie de cristal con el puño. "No es suficiente aún. ¿Es que no te ves? Estás gorda." - sentencia el espejo. Ignora mis súplicas y me da la espalda. Se arrodilla otra vez ante su confidente de porcelana, aquel en quien derrama todas sus frustraciones a diario. Vuelve a vomitar.
No sé cómo hacer que abra los ojos. Que se vea a sí misma tal y como yo la estoy viendo, y se dé cuenta de lo peligroso que es ese hábito.

Ha comido demasiado, ha comido por todos esos días que pasó en ayunas. Perdió el control, y piensa que esta es la única forma de recuperarlo. No se da cuenta de que se está sometiendo más y más a la enfermedad que la ha esclavizado. Cree que está tomando las riendas de su vida, cuando en realidad se está encadenando a la muerte. No quiere aceptar que lo que empezó como un juego se le está yendo de las manos.
Siente que se ahoga, no puede respirar, pero no desiste. Vuelve a meterse los dedos en la boca, y en pocos segundos la comida responde a su llamada. Escupe a la vez que llora. Quisiera que desahcerse de toda su rabia, su vergüenza, su odio y su dolor fuera igual de sencillo.
Yo quisiera que escuchara lo que tengo que decirle. Que no está todo perdido, que aún no es demasiado tarde. Que ella es mucho más que un títere en manos de Ana y Mía. Que es una persona maravillosa, con un montón de cualidades, no tiene por qué rendirse. Que puede salir, pero necesita ayuda.
La veo limpiar meticulosamente todas las pruebas del delito que acaba de cometer, asustada de solo pensar que pueden descubrirla. Se lava las manos y la cara, se enjuaga la boca, se seca las lágrimas... Y cuando tira de la cadena, siente que un pedazo de esperanza y parte de su dignidad se van por el desagüe.
Quisiera que se diera cuenta de que en su interior habita un héroe esperando a ser liberado. Que estoy aquí, que soy ella misma. Que tengo las fuerzas que cree que perdió. Que sólo tiene que buscar en lo más profundo de su ser para encontrarme, y juntas podremos luchar para salir de este infierno y conseguir el futuro que se merece.
Mírame cariño, mírate. No estás sola.


PD: A los que queréis conocerme, preguntarme algo, o cualquier cosita, tenéis mi correo en mi perfil. No me conecto al msn, pero me podéis escribir y prometo contestar (a menos que me pidáis tips para adelgazar o me preguntéis cómo ser anoréxic@s...)

5/9/11

Estoy in-so-por-ta-ble.
No aguanto que nadie me toque, me agobia el más mínimo contacto físico. Me enloquecen los gritos de Ana en mi cabeza, suplicándome que no la abandone. Me mata la culpa después de cada bocado. Me agota llorar desesperadamente al acabar de comer. Me cuesta recordar que todo esto valdrá la pena.


"No mires atrás ahora, Lucy, por nada del mundo. Tu vida está en juego."

Siento estar tan desaparecida, me faltan dos días para la prueba de acceso y lo único que hago es intentar estudiar, aunque ni siquiera puedo concentrarme. Prometo que en cuanto haga el examen responderé los comentarios. Y mil gracias a los que me habéis dejado premios.  

1/9/11

¿Quién dijo imposible?

Alicia estaba totalmente convencida de que aquello era imposible. Lo sabía con absoluta certeza, y no había más vueltas que darle.



Y se sorprendió al descubrir que lo imposible, está tan sólo a dos letras de convertirse en realidad.

28/8/11

Parece que mi único objetivo en este mundo es joderle la vida a todo el que se me acerque, y lograr que deseen estar muertos. 


Quizás tengan razón, quizás no debería haber nacido nunca. O quizás debería haber muerto hace diez años. 
El caso es que tengo la sensación de que todos serían mucho más felices si yo no estuviera estorbando en medio.

24/8/11

No pienses, sólo lucha.


A ver cómo explico esto sin parecer una demente... Bueno, en realidad tampoco es que me preocupe demasiado parecerlo xD
Hoy el nutricionista me ha mandado algunas pautas, según el las más básicas, pero os juro que de sólo leerlas me agobio! Y mucho. 
Tres comidas al día, siempre acompañada, sin poder echarme la cantidad que yo quiera... No puedo hacer ejercicio, no puedo cerrar la puerta del cuarto de baño, no puedo beber café, y se me acabó la leche desnatada. A partir de ahora entera o semi desnatada. Y nada de pesarme.
Tengo que comer un trozo de pan en el almuerzo, todos los días. COMER PAN!!! ¿Sabéis la cantidad de tiempo que llevo sin comer pan? Dios mío, de sólo pensar en la palabra carbohidratos me echo a temblar. 

Vale, parece que estoy exagerando y sobre actuando demasiado. Hace poco me dijeron que vivo haciendo una montaña de un grano de arena. Pero intentad entender lo siguiente: esas cosas que para el resto del mundo son un grano de arena insignificante al que le das una patada y desaparece... para mí son toda una montaña que parece infranqueable, para mí es un desafío tan enorme como escalar el Everest. Me he vuelto tan pequeña que me resulta difícil superar un grano de arena en el camino.

Sé que es difícil de comprender, pero piensa por un momento en algo que te de miedo. Muchísimo miedo, fobia. Algo que no soportes, que sientas que es más fuerte que tú. ¿Lo tienes? Ahora imagina que no tienes más remedio que enfrentarte a eso CINCO VECES AL DÍA, TODOS LOS DÍAS DE TU VIDA. Sin descanso, sin festivos ni vacaciones. ¿Te imaginas lo estresante que puede llegar a ser? 
Bueno, a eso me enfrento yo. A un monstruo que yo misma creé y que me acompaña en todo momento. Os aseguro que no es un grano de arena, es toda una cordillera de montañas llenas de precipicios. Y yo estoy tambaleándome en el borde, intentando mantener recuperar el equilibrio. Un desafío acojonante, y al mismo tiempo emocionante.
Lo importante es que todo esto es por mi bien y que la lucha valdrá la pena. Sé que si consigo esto podré conseguir cualquier cosa. 

Y mil gracias a todos por sus comentarios y sus palabras de ánimo!!

23/8/11

No somos tan diferentes


Todos tenemos secretos. Todos guardamos rencor. Todos mentimos y todos fingimos. Todos necesitamos algo de cariño. Todos sentimos y padecemos.
Todos estamos aquí de paso y algún día ya no estaremos más. Todos tenemos miedo. Todos dudamos. Todos nos equivocamos. Todos reímos y todos lloramos. Todos tenemos puntos débiles y puntos fuertes.
Todos en algún momento sentimos que tocábamos el cielo con las yemas de los dedos. Y todos también, el algún punto de la vida deseamos dejar de existir. Todos amamos. Todos soñamos. Todos somos mucho más frágiles de lo que aparentamos. Todos les hacemos daño a quienes más nos importan, y a todos nos lo hacen. Todos nos hemos arrepentido de algo.  Todos tenemos alguna ilusión, todos necesitamos una esperanza. Todos estamos solos, y eso es lo que nos une. Todos somos únicos y al mismo tiempo iguales.
Todos respiramos, todos vivimos, todos sentimos, todos habitamos el mismo planeta y todos formamos parte de lo mismo. Todos somos humanos.
Tenemos muchas más cosas en común que diferencias. 
Y sin embargo, todavía somos capaces de odiarnos por detalles tan triviales como el color de la piel.
Todos tenemos mucho que aprender.

22/8/11

Dos ataques de ansiedad en dos días.



Necesito a alguien. 
Aquí. 
Ahora mismo. 
Un puto abrazo. 
Pero no sé a quién acudir.

19/8/11

Hoy sólo tengo una palabra martilleándome la cabeza. 
Sí, esa palabra. La que empieza por "GOR" y acaba por "DA".
Mi psicóloga tiene razón. Estoy completamente obsesionada con los espejos. Y con los escaparates, y con las ventanas, y con cualquier superficie que proyecte mi reflejo. 

Necesito silencio. Que se calle el mundo. Que se calle el demonio que grita. 
No voy a hacerle caso, no voy a vomitar ni a tragarme media caja de laxantes.
No puedo seguir autodestruyéndome así.

Por cierto, muchas gracias a Nel por el premio