31/12/10

Se acaba el año...

Y empieza uno nuevo!!
La verdad, para mí no significa mucho más que una fecha como cualquier otra. Ya dije en otra ocasión que no soy muy amiga de esperar al uno de enero para fijar propósitos y empezar a cumplirlos, así que mis metas de hoy son las mismas de cada día: seguir creciendo, aprendiendo, luchando y mejorando a pesar de las caídas.


En los últimos 12 meses he reído, he llorado, he guardado secretos, he mentido, he tropezado, he peleado, he besado y he abrazado, he retomado algunos sueños aparcados que estaban empezando a oxidarse. He viajado, he conocido gente, me he reencontrado cara a cara con un viejo fantasma del pasado, he superado un miedo que creía que siempre me aplastaría. He arriesgado, unas veces para acertar y otras para equivocarme. He sangrado, he vomitado, he acariciado la muerte con las yemas de mis dedos, y he encontrado el valor para alejarme de ella. Me he desenamorado y he pasado página, por fin he suturado una herida que sangraba desde hace tiempo. He aconsejado y he pedido consejos. Algunos los he seguido, otros los he desechado. He leído mucho y escrito más bien poco. He hecho nuevas y buenas amistades. Me he atrevido a abrir este blog en el que no tengo miedo de ser yo misma, de alzar la voz y romper el silencio para gritar lo impronunciable... y en menos de un año, ya hay más de cien personitas escuchando mis susurros y compartiendo mis emociones y desvaríos. 
Gracias a todos por estar ahí, no me cansaré de repetirlo. Como ya os dije a algunos personalmente, los comentarios siempre me llegan y me hacen pensar. Concretamente algunos de la entrada anterior me sacudieron la conciencia, lo pensé mejor y prometo que esta noche intentaré portarme bien xD 
A todos les deseo que empiecen el año con una sonrisa, y que se esfuercen por hacerla durar los próximos 365 días... y ya puestos, los que vengan detrás.
Me encanta la sonrisa de Amélie ^^
PD: Rose y Señorita F se merecían una mención especial. Muchísimas gracias por estar ahí aunque sea a través de la distancia y por sacarme siempre una sonrisa. 
Señorita F, aunque casi no nos hayamos conocido siento que nos une algo especial y ya te tengo cariño! ♥
Y Rose, ya lo sabes, te quiero con locura y me tienes aquí para lo que sea :D

29/12/10

Espejito, espejito...

Quiero un espejo mágico que me diga que soy la más bonita del reino...


Pero los cuentos de hadas ya no son lo que eran.

- Buscando una excusa para no comer este viernes :S -

24/12/10

¿Qué por qué odio la navidad?

Sé que la mayoría (por no decir el 100%) de los que me lean no compartirán mi opinión, pero no por eso me la voy a guardar. Con esta entrada no pretendo ofender a nadie, simplemente expresar mi parecer como siempre hago… si a alguien le molesta, le recomiendo que deje de leer ahora xD

Cuando digo que no me gusta la navidad, todo el mundo me mira como si fuera un extraterrestre.
“Pero chica, si a todo el mundo le gusta la Navidad, si es la época más feliz del año bla, bla bla…”
¿La fecha más feliz del año? ¿Amor y paz? Yo prefiero llamarlo hipocresía. Siento decirlo así, pero no encuentro otra manera más sutil.
Tenemos 12 meses al año, ¿por qué esa manía de esperar al último para amar y para acordarnos de toda esa gente que el resto del año ni siquiera nos importa? De los 365 días que nos encontramos cada año, ¿por qué limitarse a hacer regalos y a desear felicidad exclusivamente en navidad, año nuevo y cumpleaños? No digo que todo el mundo sea igual, pero me revientan ese fingido espíritu navideño y los viejos rencores escondidos tras una fachada de buen rollo reinante.
Odio la navidad porque es la época con más suicidios del año. Porque no me gusta cómo los grandes almacenes se aprovechan de nosotros y nos comen la cabeza con sus anuncios publicitarios. Por los regalos de compromiso y por el consumismo, materialismo y capitalismo que imperan. Porque gente que no se digna a saludarte o preguntarte cómo estás en todo el año, hoy se acurda de que existes y te manda un cursi sms diciéndote lo buen amigo que eres, lo mucho que te aprecia y deseándote todo lo mejor del mundo. Muchas gracias, pero no cuela. No me gusta porque las diferencias sociales se hacen bastante más evidentes. ¿Por qué Papá Noel le ha traído a mi vecino la Play Station 3, una bicicleta nueva y unos patines flamantes, y a mí solo un jersey de lana que pica, si a él le han quedado 5 asignaturas y yo me he portado bien todo el año? Ah, ya, porque sus padres tienen dinero y los míos están en paro.
Acordémonos del prójimo, amemos, queramos, regalemos, y abracemos, pero no  lo hagamos de diciembre a enero, como dicta el calendario, sino de enero a diciembre, como debería dictar el sentido común. 
Y otra cosa que me repatea, es esa maldita costumbre de esperar al 1 de enero para fijarse nuevos propósitos y empezar a cumplirlos. Y más aún, la manía de olvidarse de ellos a las pocas semanas.
Pero sobre todo, odio la Navidad porque cuando era pequeña, era una época en la que todo el mundo estaba demasiado ocupado fingiendo amar a los demás, que no se daban cuenta de las atrocidades que cierta persona cometía con unas niñas de siete años en la habitación de al lado. 

Por estas razones, y otras que no me apetece explicar, odio la Navidad. Llamadme Grinch o lo que queráis xD, pero aun así, os deseo de todo corazón que disfrutéis estas fechas, que empecéis el 2011 con buen pie, y que cumpláis todas las metas que os hayáis fijado.
¡Sed felices!

19/12/10

Mentiras

-Tú nunca vas a estar sola. - Dijo él - Te prometo que pase lo que pase, podrás contar conmigo. Siempre me tendrás a tu lado...

Ella  se estaba hundiendo y necesitaba desesperadamente  algo a lo que aferrarse. Cualquier cosa, cualquier esperanza vana que pudiera mantenerla a flote.




Se dejó abrazar, y fingió creerle, quiso creerle... a pesar de que había escuchado esa promesa decenas de veces, y sabía de sobra que era la mayor mentira inventada por la humanidad.

nunca estarás sola...

16/12/10

Me encanta...

Cuando tu nombre pasa por mi mente con sigilo...

Y se traduce en una sonrisa silenciosa.

Y ya sois 104 seguidores!! :D
Vosotros sí que me sacáis sonrisas con cada comentario, cada visita, cada palabra. Muchísimas gracias, nunca pensé llegar a tanto!

9/12/10

Y él nunca vio su sonrisa


La vio apoyada sobre la barra del bar, compartiendo su copa con la soledad, fumándose el quinto cigarro de la noche. Enzarzada en una lucha por contener las lágrimas, su diplomacia contra su desesperación. La vio, y no pudo resistir el instinto casi animal que lo impulsó a sentarse a su lado, en un intento de apaciguar su soledad. Congelaba el tiempo con cada suspiro, jugueteaba nerviosa con un mechón de su larga melena negra, tragaba saliva con un inmenso nudo en la garganta. La vio morderse el labio inquieta, y habría dado su vida por verla sonreír.

La miró de reojo fijándose en cada detalle de su belleza sublime. En el irresistible lunar tatuado en su cuello, en el pegote de rímel de sus pestañas infinitas, en la melancolía que desprendía su mirada… y habría vendido su alma al diablo por una noche con ella. Por respirar su aliento y probar esos labios llenos de veneno, por besar su cuello con lujuria, por dibujar con sus dedos un corazón travieso sobre su vientre. Por enredarse en su cabello sedoso, por saborear sus orgasmos y verse reflejado en sus profundos ojos esmeralda.

Quiso romper el hielo con alguna frase.
“Perdona, ¿tienes hora?”
“¿Me prestas fuego?”
“Me suena tu cara, ¿nos conocemos de algo?”
Pero no, ninguna estaba a su altura. Ella merecía muchísimo más que eso. Quiso ofrecerle el universo entero, pero para qué iba a quererlo ella, si sus ojos brillaban más que todas las constelaciones juntas.
Siguió buscando la forma de hablarle, pero no halló valor para dirigirle una sola palabra.
Pasaron las horas y las oportunidades se agotaron minuto a minuto, copa tras copa, cigarro tras cigarro. Y todo lo que compartieron fue un largo silencio cargado de pensamientos que se desvanecían sin llegar a ser pronunciados.
El tiempo no espera eternamente.

No supo cuántas horas habían pasado cuando ella sacó la barra de labios de su bolso y garabateó algo sobre una servilleta de papel.
-Gracias por compartir esta noche conmigo- le susurró al oído, al tiempo que le entregaba la servilleta, para luego darle la espalda y marcharse con elegancia. Para siempre.
Un escalofrío seguido de un enorme vacío. Y el eco de su voz retumbando en sus oídos.
Lo dejó solo, sin un nombre, sin un número de teléfono, sin beso de despedida…
Tan solo con un corazón rojo pintado sobre una servilleta arrugada, un corazón como el que él quería dibujar en su vientre…
Más silencio. Y el retrato de su belleza sublime grabado a fuego en su memoria.
Más soledad, y el amargo sabor de los sueños que no llegan a cumplirse, quemándole la garganta.

Lectores, seguidores y gente curiosa que pasa por aquí:

Me encanta leer vuestros comentarios y ver lo que escribo os ayuda y que os sentís identificados, muchas gracias por tomaros el tiempo de comentar!!
Siento tardar en responder, los estudiantes me comprenderán jaja... pero aunque tarde, siempre devuelvo los comentarios ;-)

Por cierto, me faltan dos seguidores para llegar a los 100!!! Venga, quién se apunta?