11/9/10

Mi Principito

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-Domestícame- te pedí – por favor.
Me mirabas como si no comprendieras, y me encantaba la inocencia que veía a través de tus ojos.
-¿Qué significa domesticar? – me preguntaste, confuso.
-Es algo demasiado olvidado… Ahora mismo, tú y yo no somos más que dos extraños. Pero cuando me domestiques, tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo. Yo seré para ti única en el mundo…
Lo cierto es que tú ya me habías domesticado, sin quererlo, sin darte cuenta. Te necesitaba, te necesitaba todo el tiempo. Deseaba con todas mis fuerzas ser tan especial para ti como tú lo eras para mí.
Te hablé entonces de los campos de trigo, que me harían evocar en mi imaginación el recuerdo de tus cabellos dorados, que me harían pensar en ti cuando no estuvieras.
-Me parece bien – dijiste con cierto aire de indiferencia que me heló la sangre en las venas. Pero al menos ibas a intentarlo, y eso ya me hacía feliz. Yo, ilusa como siempre, te creí.
Era feliz cada vez que venías a verme, alimentaba en secreto la esperanza de domesticarte, como tú habías hecho conmigo.
Pero tú… tú te divertías conmigo, te gustaba venir a verme, me decías que era como tu hermana pequeña… y nada más.
No, no era eso lo que yo quería, no me bastaba. Quería ser más, mucho más que tu hermanita. Y un día, comprendí que era imposible.
Me hablaste de una rosa, de lo única que era, de que no había otra igual en el universo. Decías que era especial, porque era tuya.
Me contaste todo lo que habías hecho por ella, cómo la habías protegido. Y que ella se creía segura porque tenía espinas, pero un poco de viento habría bastado para matarla, si no hubiera sido por tu globo de cristal.
Era evidente que aquella rosa era más que una rosa. Te había domesticado, era TU rosa, y tú eras su principito. Había llegado demasiado tarde, tu corazón ya estaba ocupado por sus pétalos rojizos.
Se te veía tan feliz al hablar de ella, que tuve que aceptar que era imposible ocupar su lugar.
-Vete.- te dije – Eres responsable de todo lo que domesticas. Eres responsable de tu rosa.
Y te dejé marchar. Me quedé sentada en el suelo, pasando de las gallinas que correteaban burlándose de mí. Tú ya no eras un niño más entre un millón, eras único para mí, eras mi principito. Pero yo, yo nunca fui para ti más que una zorra como cualquier otra.
Ya ni siquiera tenía miedo de los cazadores, ni de sus poderosas armas mortales. No me asustaban, la muerte no parecía tan terrible cuando la otra opción era una vida sin ti.
Vi cómo se despedazaban los sueños que había construido, desfragmentándose mientras te alejabas…
Tuve que conformarme con contemplar los campos sembrados de trigo, y recordar lo dorado de tus cabellos. Tuve que dejarte ser feliz, a ti con tu rosa, y a tu rosa, contigo.

El Principito es uno de mis libros preferidos, desde que tenía 10 años o así ^^
Esto lo escribí hace tiempo para una amiga, y hoy lo comparto con ustedes. Supongo que si no han leído el libro no lo entenderan... 

Por cierto, muchas gracias por los comentarios de la entrada anterior, pero por si acaso quiero aclarar que esas frases no son mías, sino de la película Prozac Nation. Si no la vieron, les recomiendo que lo hagan... creo que más de uno nos sentimos identificados con lo que dicen.

En fin, muchos besos para todos y gracias por tomarse el tiempo de leer!!♥



8 comentarios:

  1. He leido el principito y me impresionó como usaste el cuento como metáfora =)
    La parte en que el zorro le habla al principito sobre el que lo domestique es mi favorita...
    me gusto tu entrada y gracias por pasar por mi blog, mi msm es princesssophie19@hotmail.com
    un beso,

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  2. Es precioso. Has logrado versionar el libro, crear un universo paralelo donde el amor existe pero no es correspondido.
    Un beso :)

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  3. Bonito texto. El principito tambien es uno de los libros que me marcaron.
    Un beso,
    .M

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  4. me apunto esa peli para mis proximas visiones.
    bonitico el principito (L)

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  5. Qué casualidad, ayer me compré me compré un cuaderno donde en la portada salía el principito ^^ me encanta ese libro, me lo leía mi padre cuando era pequeña para ir a dormir :)

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  6. Hermoso texto =)
    Leí El Principito cuando tenía unos nueve años. Me encantó y realmente lloré muchas veces con ese libro.
    Me alegro de haber encontrado tu blog, me encanta ♥

    Un beso :)

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  7. Por favor, tengo la carne de gallina y ganas de llorar, lo digo completamente en serio, no sabes como me ha llegado esto... El principito es el libro perfecto para mí, me lo regalaron cuando era chiquitita y lo tengo en la cabecera de mi cama, pero tb me recuerda un desamor.
    me encanta, me encanta, desde ahora soy incondicional tuya! besos!

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  8. Me encanto la entrada :)
    Chispas de Felicidad!

    DISFRUTA!!

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