6/9/10

Break the silence. Stop the violence.

Se debatió entre la angustia y el alivio que, al mismo tiempo, se enredaban en su estómago. 

Sopesó sus sentimientos una vez más:

Por un lado, estaba a escasos pasos de la libertad que anhelaba. Al fin iba a ser libre de esclavitud que la había oprimido durante largos años.

Por otra parte… no podía evitar sentir cierta indecisión. ¿Y si todo era culpa suya, tal y como afirmaba él? En el fondo, no estaba demasiado segura de qué era lo que debía hacer.  ¿No le habían enseñado siempre que huir era de cobardes?  Y sin embargo, era el miedo, el terror, lo que la ataba de pies y manos, impidiéndole escapar de aquella pesadilla. ¿Qué iba a pasar cuando se enterara de lo que había hecho? ¿De verdad se merecía aquella venganza?

Después de todo, cuando estaba sobrio, seguía siendo el hombre más encantador del mundo… El problema aparecía después de unas cuantas cervezas, cuando el alcohol producía una metamorfosis que transformaba al marido amable y cariñoso en un monstruo de puños de acero que destrozaba su dignidad una y otra vez.  Y después de cada lacerante paliza, se pintaba la cara de arrepentimiento fingido, y regresaba implorándole un perdón que no merecía. Y ella le regalaba oportunidades sin medir las consecuencias, mientras él la pisoteaba casi a diario, sin remordimiento alguno.

Pero ya era suficiente. Había guardado silencio durante mucho, demasiado tiempo. Y ahora, algo nuevo crecía en su interior, se gestaba una esperanza que la llenaba valor y la impulsaba en la dirección correcta.

Una lágrima –nunca supo si de emoción o de autocompasión – rodó por su mejilla izquierda. Se llevó la mano a la cara para secarla, y al hacerlo, rozó uno de los muchos moretones que ataviaban su cuerpo, como recordatorio de lo que estaba a punto de dejar atrás. Recordó que, desde hacía varios meses, los golpes que su marido le asestaba a ella, también los recibía alguien más. Acarició su vientre, y notó una suave patadita que provenía de su interior.  
Fue el empujón que necesitaba, el definitivo.

Caminó hasta el mostrador de la comisaría, y anunció que estaba allí para poner una denuncia.


La mujer derramaba lágrimas de alivio.

El bebé sonreía, orgulloso de su madre.


Quiero agradecer los comentarios de mi entrada anterior.
Gracias por darme tanto apoyo, a todos, pero en especial a CosmicDremaer, no se me había ocurrido verlo desde ese punto de vista ;)

10 comentarios:

  1. Si te gustan este tipo de temas, que a mí por cierto me interesan mucho, puedes leerte un libro de Maite Súñer, "Nueve historias de mujeres. Del maltrato a la liberación."
    Besos y fantástica entrada :)

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  2. Libertad y superación mezclada con muchísima valentía.

    Genial.

    Un placer.

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  3. Pensar que hay tantas mujeres que se someten a esos maltratos dia a dia, todo por hombres alcoholicos, sin valor alguno, que se sientes superiores golpeando a mujeres, Dios que coraje me da, pero lo bueno es que cada vez las mujeres se estan negando a recibir estos tratos y se van liberando de estos seres deficientes mentales >.<

    Besitos :D

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  4. Nuevo blog, espero que te guste :) Un besoou

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  5. valentia! a eso se resume todo ser valiente!
    saludos!°

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  6. Vaya! Esta entrada me encanto!
    Cómo odio a los maltratadores...

    DISFRUTA!!

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  7. ¡Ufff...! tremendo y real tu relato, esto que relatas ocurre todos los días exasperantemente...tu texto es impecablemente bien realizado...enhorabuena y un abrazo de azpeitia

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  8. Duele hasta leerte, excelente texto.

    Un beso

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  9. MI HIJO TE LO AGRADECERA
    TIENE 2 AÑOS Y MEDIO ,Y ES MUY GRACIOSO ,LE ENCANTA UN PELUCHE DE MONO QUE TIENE Y TB LOS PERROS,SE PASA EL DIA DICIENDO GUAU!! GUAU!! AHORA LLORA PQ ME NECESITA Y YO A EL ,SE SIENTE SOLO EN UN CENTRO DE ACOGIDA CON NIÑOS COMO EL QUE SON SOLO NUMEROS PARA LA ADMINISTRACION PUBLICA,Y ELLOS LO SUFREN,SOLO LO COJEN PARA DARLE DE COMER Y ACOSTARLO,ESTA TRISTE ,Y SOLO .NADIE LO ABRAZA ,NI LE DA UN BESO NI LO ACURRUCA CUANDO LLORA ,SOLO TIENE UN OSITO QUE YO LE DI.
    ME LO QUITARON ,,,Y A EL LE QUITARON SU MADRE .

    AHORA DUERMO ABRAZADA A SU BATITA DEL PIJAMA,LLORO Y LLORO HASTA QUE ME DUERMO POR DESEPERACION ,PQ NO ME AYUDAIS ???

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  10. Desastrillo, es precioso, es de mujeres valientes hacer lo que relatas.

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