27/8/10

Bésame cuando estés bailando

-¿Bailas?- Me formulas la esperada pregunta extendiendo la mano y sacando a relucir tu irresistible sonrisa. ¿Como negarse?

Ignoro a la razón, que me suplica a gritos que rechaze tu invitación, y dejo el martini en la mesa, dispuesta a seguir los mandatos de mi ciego corazón.

Suena una pieza de tango. Y claro que conozco los pasos, pero cuando me lo preguntas respondo que no... prefiero dejar que me enseñes.

Me rodeas dulcemente la cintura con tus brazos, al tiempo que me acercas a tu cuerpo. Nunca he estado tan cerca de ti. Entonces me doy cuenta de que puedes notar mi corazón latiendo con fuerza, intentando escaparse de mi pecho, y me sonrojo.

-Relájate - me susurras suavemente al oído.- Tan sólo déjate llevar.

Me entrego a tí. Me dejo guiar, sigo cada uno de tus movimientos. 
Estamos pegados, y sin darnos cuenta, penetramos cada uno en el espacio vital del otro, dejamos de ser dos. Siento tu respiración, tus latidos, y somos un solo ser. 

Aspiro tu aroma y me dejo embriagar con tu fragancia. Noto como nos entregamos a la música, y el resto del universo deja de existir. Somos solamente tú, yo y la música. Y la armonía de nuestros movimientos, y el tacto de nuestros cuerpos pegados, y tu aliento sobre mi cuello.


Me guías siguiendo a la perfección el ritmo de la música, y no puedo evitar tener la sensación de que juegas conmigo como si fuera tu marioneta. Me manejas y yo respondo a tus órdenes. Pero no importa, así está bien, es perfecto. No quiero que acabe esta canción, no quiero que acabe esta noche. 

Y sin embargo cada nota que muere nos acerca al final irremediablemente. Sé que cuando acabe esta melodía, la magia que nos une se desvanecerá con el silencio... y me dirás que ha sido un placer, me darás las gracias y sacarás a bailar a la siguiente chica que ya hayas registrado. Tan solo soy eso para tí. Una más de tu lista...

Moriría por un beso de tus labios, pero sería pedir demasiado.
Quedémonos así para siempre, alarguemos los minutos, estiremos las estrofas y prolonguemos este baile eternamente, este abrazo que nos ha fundido en un solo cuerpo. Por favor, no permitas que este sueño llegue a su fin.

El dibujo es de Leonid Afremov (me encanta este pintor).
Las letras son sólo recuerdos de una noche de verano :)

6 comentarios:

  1. Olé, y olé! Me he metido tanto en la historia que no quería que llegase al final... :) es lo que tiene la pasión o el amor, que es totalmente irracional, y basta que nos lo pongan a tiro para que caigamos en sus redes...

    El dibujo está muy bien, eres una artista!

    Bonitas imágenes...

    Un besito

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  2. Me ha encantado... he sentido el deseo de que jamás acabara tu relato como si fuera yo la que bailaba...

    Me alegro de haberte descubierto (:

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  3. escribes hermosoo y también dibujas :)

    besotes

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